A contrarreloj y con la mira puesta en el feriado de Semana Santa, el Congreso Nacional acelera la discusión de la nueva Ley de Empleo a Tiempo Parcial, una propuesta que podría llegar al pleno y ser aprobada en los próximos días.
Superada la fase de socialización, la comisión de dictamen dejó el proyecto listo para su traslado al hemiciclo, a la espera únicamente de un trámite legal que definirá si la iniciativa puede avanzar esta misma semana.
La normativa surge como respuesta a la derogación de la Ley de Empleo por Hora en 2022 y plantea una reforma al artículo 328 del Código de Trabajo. Su eje central es establecer jornadas flexibles de entre 16 y 32 horas semanales, bajo contratos por tiempo indefinido y con reconocimiento proporcional de todos los derechos laborales.
El avance del dictamen depende ahora de una opinión técnica de la Corte Suprema de Justicia. En el Congreso se analiza si es viable utilizar un criterio favorable emitido en 2022 sobre una reforma similar, lo que permitiría acelerar el proceso sin necesidad de un nuevo pronunciamiento.
“Nosotros vamos a discutir en la gerencia legal si necesitamos una nueva opinión o nos podemos quedar con la del 2022, porque estamos hablando de la misma reforma y de la misma ley”, explicó Alberto Cruz, diputado y presidente de la comisión de dictamen.
De no ser posible reutilizar ese criterio, el Legislativo otorgará un plazo de cinco días a la CSJ para emitir una nueva opinión.
Alberto Cruz, diputado y presidente de la comisión de dictamen, señaló que distintos sectores presionan para que la ley entre en vigencia antes de Semana Santa, una temporada en la que aumenta la contratación informal, especialmente en turismo y servicios.
La reforma debe cumplir estrictamente con el Convenio 175 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el artículo 128 de la Constitución, garantizando que los trabajadores reciban sus derechos de forma proporcional al tiempo laborado.
“Esta no es una ley temporal, es una ley que garantiza estabilidad laboral y que los contratos son por tiempo indefinido; lo que nos preocupa es que en Semana Santa siempre contratan gente sin ningún derecho”, señaló Cruz.
La comisión proyecta que la iniciativa alcance al menos 90 votos, con respaldo público de las bancadas del Partido Nacional y el Partido Liberal. El enfoque apunta a sectores como servicios, turismo e industria creativa, donde la demanda laboral es variable.
La propuesta también prioriza a grupos vulnerables como jóvenes sin experiencia, estudiantes, madres con responsabilidades de cuidado, adultos mayores y personas con discapacidad.
Según la comisión, el 78 % de los hondureños trabaja actualmente en condiciones de precariedad o informalidad.
“Son contratos por tiempo indefinido; es decir, estabilidad supervisada por el Estado a través de la Secretaría de Trabajo, que tendrá la obligación de sancionar el cumplimiento”, puntualizó el diputado.
Una necesidad
Desde el sector empresarial, la Federación de Cámaras de Comercio e Industrias de Honduras (Fedecámara) respalda la iniciativa y la califica como urgente para enfrentar el desempleo.
Los empresarios aseguran que ya entregaron sus observaciones y esperan que sean incorporadas en la versión final del dictamen.
Para la empresa privada, la ley facilitaría la contratación en picos de demanda, especialmente en rubros como hoteles y restaurantes, sin vulnerar los derechos laborales.
“El gobierno ya no puede generar más empleo, nosotros somos la empresa privada los que tenemos que generar estos puestos y esta ley viene a simplificar muchas cosas”, expresó Manuel Hernández, presidente de Fedecámara.
Manuel Hernández, presidente de Fedecámara, destacó que la reforma podría ayudar a reducir la informalidad, que supera el 70 % en el país, bajo el principio de “igual tiempo trabajado, igual tiempo pagado”.
Además, llamó a aprovechar la cercanía de la temporada alta de verano para dinamizar el turismo interno, al señalar que el empleo parcial es clave para atender la demanda de veraneantes de forma legal.
“Es necesario crear esta herramienta para la contratación de empleo parcial; Honduras tiene suficientes leyes, ahora pongámoslas en práctica y pongamos a la gente a trabajar”, concluyó.