En un histórico debate, el Congreso Nacional derogó anoche las dispensas que les daba derecho a los 128 diputados propietarios y sus suplentes de importar dos vehículos por período a cada uno.
La norma alcanza también a los diputados al Parlamento Centroamericano, a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, CSJ, y a los funcionarios del Poder Ejecutivo. La decisión del Legislativo se tomó un año después de que una investigación periodística de LA PRENSA destapara el escándalo en febrero de 2009 sobre el latrocinio y el negociazo con la venta de las dispensas. El debate inició a las 8.30 de la noche, esto luego de varias reuniones entre las fuerzas políticas del Congreso, porque hasta las siete de la noche había resistencia a la eliminación de ese privilegio, pues varios diputados mantenían el principio que esa ley no les aplicaría pues no es retroactiva, por lo que la restricción sería para los próximos parlamentarios.
Ante esa disyuntiva, la bancada nacionalista propuso que la derogación fuera por consignación de nombres, lo que evidenciaría quiénes eran los que se oponían.
A las 6.30 de la tarde se suspendió la sesión para continuar los cabildeos, y fue hasta las 8.20 que se reunió el pleno, con dictamen listo y con las firmas de los cinco jefes de bancada.
El diputado liberal por Cortés, Carlos Martínez, denunció ante el pleno que el jefe de su bancada Alfredo Saavedra le ofreció 12 mil lempiras mensuales para apoyar dicha propuesta.
Tegucigalpa. Las fuerzas políticas minoritarias del Congreso Nacional se manifestaron ayer con reserva y no apoyarán la iniciativa de que se elija a los diputados y a las corporaciones municipales bajo la modalidad del voto por distritos electorales.
Los jefes de bancada de la Democracia Cristiana, Orle Solís; Toribio Aguilera, del partido Innovación y Unidad (Pinu); y de Unificación Democrática (UD), dijeron que el proyecto es importante pero en Honduras no hay la suficiente cultura política para llevar a la práctica esa reforma.
Los partidos minoritarios miran en este sistema el fantasma de la desaparición y por otro lado, consideran que de esta arma se valería el narcotráfico y el crimen organizado para meter sus peones en el Congreso Nacional.
No a las elecciones por distritos
Saavedra no comentó la denuncia de Martínez, pero se pronunció favorable a la derogatoria y aunque sabe de la retroactividad de la ley, que les favorece a los diputados, igual firmaron la renuncia a ese privilegio. Welsy Vásquez, del Partido Nacional, refutó la versión de Carlos Martínez, señalando que “creo que hay gente decente y honesta, nadie debe dudar de eso, a nadie se nos ha ofrecido nada”.
El presidente del Congreso, Juan Orlando Hernández, negó que hayan hecho ofrecimientos económicos a cambio de la derogatoria, y aunque se hubiera querido no hay presupuesto. “Han habido preguntas de qué habrá a cambio, contestamos que el tema es desprendimiento, escuché de la bancada de los cinco partidos que no sólo acompañan la derogatoria sino que renuncian al derecho, ante la disyuntiva del derecho adquirido la unanimidad de los nacionalistas fue renunciar, de tal manera que no quede una fisura que alguien dirá una cosa y después no lo hace”.
Además dijo que la decisión será un digno ejemplo a la sociedad hondureña y a la comunidad internacional que al final abrirá las puertas en beneficio del país.
El nacionalista Marcio René Espinal fue quien mocionó para pedir las dispensa de dos debates, arguyendo la situación económica difícil del país y recordando que en el pasado ya los mismos diputados se despojaron de la inmunidad.
Marvin Ponce, del izquierdista Unificación Democrática, dijo que por ética nunca su partido ha hecho uso de las dispensas, olvidando que en el período pasado su jefe de bancada, César Ham, las vendió.
Celìn Duscua, jefe de bancada del partido oficialista, desmintió que en su bancada se hayan hecho ofrecimientos económicos a los diputados, la decisión fue solidaria y su bancada firmó un escrito mediante el cual renuncian a ese privilegio.