El Congreso Nacional discutirá el martes el proyecto de Ley de Empleo a Tiempo Parcial, una iniciativa que busca ofrecer alternativas frente a la crisis de desempleo en el país.
La agenda legislativa está condicionada a que la Corte Suprema de Justicia remita en las próximas horas sus observaciones técnicas sobre artículos clave del documento.
El secretario del Congreso otorgó un plazo de 72 horas a la presidencia de la Corte Suprema de Justicia para evacuar las consultas legales pendientes.
De cumplirse este cronograma, la comisión dictaminadora entregará el lunes el borrador final a los jefes de bancada de las distintas fuerzas políticas para su revisión interna, antes de que el dictamen sea leído en el pleno.
“Si se cumple el tiempo solicitado, el lunes ya podríamos entregar a los jefes de bancada el proyecto final para que lo vean con sus grupos y el martes poderlo someter al pleno”, informó Fernando Castro, diputado y miembro de la comisión dictaminadora.
Ante la polarización que suele frenar proyectos de gran alcance, Castro hizo un llamado a los diputados de las diferentes bancadas para que la discusión se centre en los beneficios de la ley y no en intereses partidarios.
El legislador enfatizó que la meta es reducir la “gran masa de desempleo” que afecta a miles de hondureños, especialmente a jóvenes y estudiantes.
“A esta ley no le podemos poner tinte político; no importa si la metió un liberal, un nacionalista o alguien de Libre. Tenemos que ver los beneficios para los miles de desempleados que están afuera en la calle”, subrayó el parlamentario.
La comisión dictaminadora maneja proyecciones basadas en antecedentes de legislaciones similares. Según las estadísticas citadas por los diputados, durante los siete años que estuvo vigente la derogada Ley de Empleo por Hora se registró a más de 750,000 personas bajo esa modalidad.
Con la nueva Ley de Empleo a Tiempo Parcial, el Congreso apunta no solo a igualar esa cifra, sino a superarla, asegurando que se respeten los derechos adquiridos y beneficios sociales de los trabajadores, punto que fue el principal foco de críticas en el pasado.
“Nosotros estamos apuntando a más de eso (750 mil registros). Creemos que esta es una de las tantas soluciones que tenemos que ir encontrando para el país”, sentenció Castro.
El sector empresarial y las centrales obreras se mantienen a la expectativa del contenido final del dictamen, que deberá equilibrar la flexibilidad que demandan los empleadores con la estabilidad laboral que exigen los trabajadores.
Si no hay retrasos en la opinión de la Corte, el martes Honduras conocerá el rumbo de esta normativa laboral.