El partido demócrata hará todo lo posible para someter el proyecto de la reforma migratoria a votación en el pleno del Senado antes del receso de agosto, informó el líder de la mayoría de ese partido, Harry Reid.
El Congreso estadounidense celebró el miércoles la primera audiencia sobre la reforma migratoria, con coincidencias entre los republicanos y la oposición demócrata sobre que debe contemplarse un camino a la legalización de los inmigrantes sin documentos y que la mano de obra extranjera es necesaria para mantener el crecimiento de la economía.
El debate iniciaría a mediados de marzo en el Comité Judicial del Senado, instancia que abordaría “alguna forma de poner en camino la legalización” de la mayoría de los indocumentados que vive en el país.
Reid destacó que la reforma deberá abordar la seguridad fronteriza y un programa de trabajadores temporales.
Una vez aprobado en el Comité, “lo llevaré ante el pleno del Senado antes del receso de agosto”, indicó a periodistas al concluir una reunión con la canciller mexicana Patricia Espinosa y el nuevo embajador de ese país en Washington, Arturo Sarukhan.
Los medios de comunicación estadounidenses informaron que la meta del líder del Senado es que el proyecto de reforma migratoria sea similar a lo esperado por el presidente George W. Bush.
Plan sin respuesta
El mandatario ha solicitado en varias ocasiones un plan que incluya seguridad fronteriza, que controle la inmigración indocumentada, contemple un programa de visas temporales de empleo y una vía de legalización para los indocumentados que ya se encuentran en EUA.
Reid favorece una reforma similar al plan bipartidista recomendado por primera vez en mayo de 2005 por los senadores Edward Kennedy, demócrata de Massachussets, y John McCain, republicano de Arizona.
La propuesta incluye seguridad fronteriza y una vía hacia la ciudadanía para todos aquellos indocumentados que llevan tiempo en el país, pagan impuestos y no tienen antecedentes criminales.
Las medidas del plan Kennedy-McCain son similares a las que apoya Bush y que el año pasado el liderazgo republicano frenó por considerar que una propuesta aprobada por el Senado, el 25 de mayo, no era congruente con las políticas de seguridad adoptadas por la administración.
Camino a la legalización
En la primera audiencia sobre la cuestión migratoria de la nueva legislatura inaugurada en enero bajo control de los demócratas y la primera desde el fracaso de las discusiones sobre una reforma el año pasado, la Comisión Judicial del Senado escuchó los testimonios del secretario de Comercio, Carlos Gutiérrez y del secretario de Seguridad Interior, Michael Chertoff.
Entre los legisladores que integran la Comisión Judicial figuran el demócrata Edward Kennedy y el republicano John McCain, quienes el año pasado promovieron un proyecto de reforma que amplía el acceso de los inmigrantes indocumentados a un estatus legal y que chocó entonces con una propuesta mucho más dura de los republicanos en la Cámara de Representantes.
La ley debería incluir, según Kennedy, “un fuerte programa de verificación de empleos que permita la contratación legal de trabajadores, un programa futuro de trabajo que asegure a nuestra economía los nuevos trabajadores que necesita, protegiendo al mismo tiempo a los trabajadores estadounidenses”.
Asimismo “necesitamos una vía para reunificar a las familias separadas” por las actuales normas, y “un programa de legalización”, añadió.
Bush insta a aprobar la reforma
Washington. La administración del presidente George W. Bush se comprometió a trabajar por la aprobación de una reforma migratoria integral que se requiere por razones de seguridad nacional, económicas y humanitarias e instó a demócratas y republicanos a colaborar para lograrla este año.
Mientras tanto, legisladores de ambos partidos se alistan para presentar próximamente el proyecto de ley que servirá de base para el debate migratorio.
“Los dos lados, demócratas y republicanos, tienen que trabajar para buscar una solución intermedia. No se resolverá con palabritas.
Ambos lados tienen que trabajar duro”, dijo Carlos Gutiérrez, secretario de Comercio. Gutiérrez y Michael Chertoff, secretario de Seguridad Nacional, testificaron ayer ante el Comité Judicial del Senado en la primera audiencia del año sobre el tema y con un congreso demócrata, allanando el terreno para lo que promete ser, otra vez, un contencioso debate.
“La inmigración ha sido una parte clave de nuestro desarrollo económico”, admitió, Gutiérrez.