El ex ministro de Seguridad, Óscar Álvarez, reveló ayer que el Cártel de Medellín ofreció tres millones de dólares para asesinarlo y que para esa misión habrían contratado a Douglas Joel Cano, el sicario del capo Pedro García Montes.
Álvarez aseguró, luego de recibir una condecoración en el 124 aniversario de la Policía Nacional, que la orden de quitarle la vida fue dada por el narcotraficante de Colombia, donde opera esta célula, conocido como “El Escorpión”, pero que gracias a la asistencia de los servicios de Inteligencia se logró “desactivar estas intenciones”.
“A Honduras vinieron varias personas a querer matarme, hasta hubo un ofrecimiento de tres millones de dólares, supimos de comunicaciones telefónicas, hay grabaciones al respecto, donde se
escucha el plan para matarme.
No se logró porque la Inteligencia actuó a tiempo.
También la embajada de Estados Unidos supo al respecto y nos ayudó”.
El ex funcionario afirmó que esta cifra no ha sido la única que se prometió para quien lo asesinara, ya que en el pasado existieron otras promesas de pago de 100 mil dólares o más para perpetrar el delito.
Los presuntos actos se planearon para debilitar las acciones que la Secretaría de Seguridad contra el crimen organizado, pues en los últimos cuatros años se dieron fuertes golpes a los traficantes de armas y droga, expresó.
Protección
El ex ministro fue nombrado por el presidente Ricardo Maduro como vicecónsul en la ciudad de Houston, Estados Unidos, para protegerlo de posibles atentados contra él y su familia, en vista que dijo haber recibido amenazas al respecto.
No obstante, esta asignación podría ser objeto de análisis con la entrada del nuevo Gobierno, según las declaraciones del próximo canciller, Milton Jiménez Puerto, quien dijo que esa desición no era del todo correcta.
Al respecto, Álvarez expresó que piensa seguir sosteniendo pláticas con el futuro mandatario, Manuel Zelaya Rosales, para que lo ratifique en el cargo, y de esa manera asegurar su permanencia y la de su familia en ese país.
“El Chelito”
El haber dejado la silla de ministro de Seguridad no le garantiza que no siga habiendo precio por su cabeza, pues si bien existiría menor presión de los traficantes de droga, las maras siguen teniéndolo en la mira, aseveró.
Dijo tener conocimiento que la pandillera de la mara 18, María Isabel Martínez, alias “La Diabla”, presa en el centro penal de Valle, pagó para facilitar la fuga del centro de rehabilitación juvenil Renacimiento del asesino del agente del Departamento Antidroga de Estados Unidos, Timothy Markey, Herlan Fabricio Colindres “El Chelito” para que lo matara.
Dato
Varios líderes de la pandilla 18 se disputan la “cabeza” de esa mara, tras la muerte de uno de sus jefes en la Penitenciaría Nacional, y el precio para lograr esa posición es matar a Óscar Álvarez, según denunció el propio ex ministro.