El alcalde ceibeño, Carlos Aguilar, dio a conocer de manera oficial que ya se iniciaron los trámites para el pago de prestaciones a unos 240 exempleados municipales, a los que se les cancelarán 12.5 millones de lempiras.

Desde hace varios meses está latente el reclamo de los exempleados de la alcaldía, quienes en más de una oportunidad exigieron para que se hicieran efectivos los pagos.

Personalmente, el alcalde ceibeño Carlos Aguilar, dijo en conferencia de prensa que los trámites se iniciaron ayer, pero que debido a los montos y al número de extrabajadores se deberá de esperar para el cobro hasta el 28 o 30 de este mes.

“Hemos procedido a pagarle a los exempleados la suma de 12.5 millones de lempiras, les damos las gracias por el tiempo que laboraron y les pedimos las disculpas por los atrasos ocasionados, pero no fue de manera malintencionada”, dijo Aguilar.

Por recomendaciones del Tribunal Superior de Cuentas, sólo un 40% del presupuesto municipal se debe utilizar para gasto corriente que corresponde a sueldos y salarios, por lo que se tuvo que despedir al personal que se consideró excesivo.

Aclaró que con el pago hecho se terminó de cancelar el 90% de la deuda a exempleados, pero queda un diez por ciento que están bajo acuerdos firmados a que se les pague un porcentaje en este mes, otro en enero y la última parte en el mes de agosto de 2012.

Reconocen esfuerzos

El abogado Carlos Cálix dijo que una vez obtenidos los fondos se procederá a hacer las respectivas cancelaciones a sus representados.

“Ya hemos tenido la oportunidad de escuchar al alcalde, a quien reconocemos que ha hecho un esfuerzo para hacer efectiva esa obligación, ahora sólo nos queda trasladarlo a los exempleados, quienes han pasado por duros momentos”, dijo.

El abogado mencionó que debido a la deuda, algunos de sus representados pasaron por situaciones difíciles, cuando sus hijos e hijas fueron sacados de las aulas de clases por falta de pago de mensualidades.

“No fue fácil saber que me llamaban madres de familias cuando se enteraron que sus hijos los sacaban de clases por que no tenían cómo pagar las colegiaturas”, expresó.

El regidor Óscar Azcona aprovechó para pedir de manera pública una disculpa, ya que en más de una oportunidad ingresó a la oficina del alcalde para presionar por el pago de quienes consideró estaban en su derecho legítimo.