Miembros de organizaciones campesinas del Valle de Sula denunciaron ante el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) presuntos actos de hostigamiento, persecución y robo en fincas ubicadas en el sector de Caimito, en el municipio de La Lima, Cortés.
Ramón Mijiango, integrante de una de estas organizaciones, aseguró que la problemática no es nueva, pero que recientemente se ha agravado con la supuesta sustracción de producción agrícola.
“Nosotros siempre hemos denunciado hostigamiento y persecución, pero ahorita venimos a denunciar el robo que se está dando en la finca Caimito”, afirmó Mijiango.
De acuerdo con su relato, el hecho más reciente ocurrió el sábado, cuando miembros del grupo encontraron a varias personas cosechando en terrenos que consideran propios. Según indicó, estas personas se movilizaban con tractor y camión.
“Los compañeros retuvieron a cuatro personas humildes, porque los demás huyeron. Lo que queríamos era parar el robo”. Mijiango también señaló directamente a particulares —a quienes identificó como Alberto López, Marvin Alvarado y Joel Alvarado— y denunció la supuesta complicidad de agentes de la Policía Nacional.
Según el dirigente, existen audios que evidenciarían coordinación entre los señalados y agentes policiales. “En un audio se escucha que dicen que la policía va a llegar a cuidarlos a ellos”, denunció.
El representante campesino cuestionó el accionar policial en la zona y aseguró que, pese a haber solicitado apoyo a través del sistema de emergencias 911, no recibieron la protección esperada.
“Nos dijeron que las patrullas iban en camino, pero cuando llegaron estaban con las personas que andaban robando fruta, no con nosotros, que tenemos medidas de protección”, manifestó.
Mijango añadió que las comunidades campesinas llevan cinco años enfrentando conflictos sin lograr trabajar con normalidad. Indicó que, además de la denuncia ante el Conadeh, buscarán gestiones ante el Instituto Nacional Agrario (INA) para regularizar su situación.
“Queremos que se nos legalice esto, porque nunca nos han dejado trabajar en paz”, concluyó.