El juicio penal por el colapso de la empresa energética Enron, el mayor escándalo corporativo que se haya visto en Estados Unidos en años recientes, comenzó ayer con la presentación de los alegatos iniciales de la fiscalía y la defensa.
El fiscal federal le dijo a los jurados que el juicio contra el fundador de Enron Kenneth Lay y el ex presidente de la empresa Jeffrey Skilling es sobre mentiras, no sobre montos.
'Este es un caso simple. No se trata de contabilidad. Tiene que ver con mentiras y decisiones', les dijo el fiscal John Hueston a los jurados en su declaración de apertura.
Señaló que Lay y Skilling aseguraron a inversionistas que todo andaba bien en la gigantesca empresa energética pese a una deuda aplastante y un estado financiero caótico, apuntalado por estructuras frágiles diseñadas para ocultar la deuda y mantener una imagen de éxito. 'Ellos optaron por mentir', dijo Hueston.
Daniel Petrocelli, jefe del equipo de abogados de Skilling, replicó que su cliente nunca propició, participó o supo de una conspiración en gran escala, 'y tampoco este hombre, el señor Lay'.