“Eduardo” ha sufrido el peso de la discriminación durante 20 años, el abandono de su familia y la frialdad de las cifras que ubican a Honduras como el país con mayor número de casos de vih-sida en la región centroamericana.
Su lucha no ha sido fácil. Recordar aquellos momentos en los que la palabra “sida” era apenas un término nuevo entre la población aún le provoca escalofríos en la piel y quebrantos en su voz.
“Reconozco que puedo ser uno de los primeros casos documentados sobre vih que existen en el país. Durante 20 años me he mantenido en esta lucha y lo único que me queda es seguir en ella”, comenta.
Él, al igual que más de 23 mil personas, según cifras oficiales, pero alrededor de 65 mil en el subregistro, han vivido la “evolución” del vih en el país.
Atrapados
Mayté Paredes, coordinadora de la unidad de vigilancia epidemiológica del departamento de vih-sida de la Secretaría de Salud, sostiene que “en promedio, cada año hay un registro de mil personas nuevas infectadas con la enfermedad.
Hay períodos en los cuales la notificación baja y otros en los que sube, pero los mil casos son el comportamiento promedio anual de la enfermedad”, comenta.
En base a esta relación de personas nuevas infectadas y que entran en la categoría del subregistro, puede establecerse que diariamente tres hondureños se infectan con el vih. Se conoce que la prevalencia de la enfermedad oscila en un 1.5 por ciento del total de la población.
Número uno
Con los 65 mil casos que aproximadamente se incluyen en el subregistro, Honduras aporta a las estadísticas centroamericanas el 50 por ciento de los casos, según la funcionaria de Salud.
Asegura; además, que se el país encuentra dentro de los primeros tres a nivel latinoamericano, junto a Belice y Haití. Xiomara Bú, presidenta del Foro Nacional de vih-sida, reconoce que la voluntad política por solventar la problemática ha crecido, pero no lo suficiente con respecto a la situación que enfrenta Honduras.