Honduras y el BID impulsan proyecto de internet gratis para los estudiantes

La proyección para este año 2020 es ir preparando los centros educativos con aulas virtuales.

La plataforma Te Queremos Estudiando en Casa lleva la educación a niños y jóvenes a pesar de la pandemia. EFE
La plataforma Te Queremos Estudiando en Casa lleva la educación a niños y jóvenes a pesar de la pandemia. EFE

Tegucigalpa, Honduras

El ministro de Educación, Arnaldo Bueso, anunció este jueves que junto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) impulsan un proyecto de potenciar el internet de la banda ancha para los estudiantes de forma gratuita.

Este proyecto es promovido por el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, y fue anunciado por Bueso durante una videoconferencia sobre los esfuerzos del Gobierno para mantener la educación no presencial en medio de la pandemia del coronavirus.

“Estamos recogiendo la experiencia vivida de Uruguay, uno de los países que más ha avanzado en educación, y esa experiencia tropicalizada la estamos trabajando con especialistas para que muy pronto podamos brindar acceso gratuito en internet a los estudiantes y brindar conectividad desde los centros educativos”, expuso el funcionario.

“La proyección para este año 2020, aun y cuando no podamos regresar de forma presencial a las clases, es ir preparando los centros educativos, entre 250 y 500, todavía no tenemos el número exacto, para que tengan sus aulas virtuales”, aseguró el ministro de Educación.

Este proyecto también implica asistencia a los estudiantes en casa, obviamente, condicionado a ser exclusivo para la educación, finalizó.

El coronavirus también ha "impactado severamente" en la educación de más de 2.5 millones de niños y adolescentes de Honduras, donde el 36 % tiene acceso a internet, 67 % a televisión abierta y 45 % a televisión por cable.

El confinamiento y el toque de queda que rigen en Honduras desde mediados de marzo conlleva un "alto nivel de estrés" en la infancia, que representa más del 43 % de los 93, millones de habitantes del país, y muchos niños tienen que "convivir con su agresor", según Unicef.

La Prensa