Salvador Moncada sobre el COVID-19: "Es posible que el virus no sea derrotado completamente"

El científico hondureño opina que al finalizar la pandemia el nuevo coronavirus puede quedar como una infección que sucede esporádicamente.

Sobre la pandemia del COVID-19, el científico espera que las personas cambien sus estilos de vida 'con un sentido más solidario y profundo, de espiritualidad y de solidaridad'.
Sobre la pandemia del COVID-19, el científico espera que las personas cambien sus estilos de vida 'con un sentido más solidario y profundo, de espiritualidad y de solidaridad'.

Ciudad del Vaticano.

Salvador Moncada, reconocido médico, cirujano y farmacólogo hondureño, dio un punto de vista científico y humano sobre la situación que deja el COVID-19, asimismo, habló sobre cómo la humanidad podrá superar la pandemia del nuevo coronavirus.

Entrevistado por Vatican News, Sir Salvador Moncada abordó temas como qué es el COVID-19, vacuna, modo de vida post pandemia y la enseñanza que debe dejar la crisis que se vive a nivel mundial.

"Espero que esta experiencia dolorosa nos lleve a la construcción de un mundo más justo, más solidario, más humano, y menos desigual", expresó Moncada.

Extractos de la entrevista da Vatican News:

¿Qué es el Coronavirus?

Salvador Moncada: Es un miembro de una familia de virus que viven normalmente en animales, especialmente en murciélagos y que no producen un daño en los animales, pero algunas veces infectan al hombre y producen infecciones mucho más severas; como por ejemplo son el SARS que atacó a los seres humanos en principios de los años 2000 y el MERS que es otro virus que apareció en el norte de África, que venía de la saliva de los camellos. Este último, el SARS-CoV2, que es el que produce la pandemia ahora, posiblemente se transmitió de los murciélagos a una especie intermedia y después al hombre con una capacidad patogénica bastante grande, como se ve en el desarrollo de la pandemia.



¿Por qué el COVID-19 ataca más a los adultos mayores?

SM: Esa gente tiene una sensibilidad más grande al virus y el virus es mucho más patogénico en esta gente. A medida que se va bajando de edad, el peligro parece ser menos; aunque eso todavía no está completamente claro. Los niños y los jóvenes tienen la infección también, pero un gran número de ellos no desarrolla los síntomas; eso crea un problema especial que es que esa gente joven, que se mezcla mucho con la gente mayor, son capaces de transmitir la enfermedad sin tener síntomas y sin darse cuenta. Y eso crea un problema serio de salud pública, por la falta de sintomatología de la gente joven y de niños.

Sobre el fallecimiento de personas con COVID-19, Sir Salvador Moncada aclaró que mueren de todas las edades, "pero la gente mayor y con enfermedades preexistentes mueren en números más grandes".

El científico hondureño indicó que por el momento no hay claridad del por qué exactamente la gente que muere, muere. "Parece que hay diferencias en la situación del sistema inmunológico; con un sistema inmunológico más débil, la gente es más susceptible y tiene más casos graves y mueren.

Especificó que en el caso de los médicos, la exposición que tienen al atender pacientes con COVID-19 crea un mayor riesgo de contraer una infección más grande. "Entre más virus se expone uno, más posibilidades tiene de tener una infección grande que lleva a la muerte, y eso pasa con el personal de salud que debería de estar perfectamente protegido cuando tiene que ver muchísimos pacientes".

El científico hondureño reiteró que la mejor medida de prevención en estos momentos es lavarse las manos con agua y jabón, por un periodo de tiempo no menor de 20 a 30 segundos, seguido del uso de una solución con alcohol, al igual que mantener la distancia social.

Las medidas recomendadas son porque hasta el momento no hay una medicina o tratamiento espefício con el que se pueda curar una persona con coronavirus COVID-19. "Hay referencias anecdóticas que la hidroxicloroquina tiene algún efecto, y se han hecho estudios con antivirales; uno específico que se comenzó en China con dos antivirales no ha funcionado y se han hecho estudios de combinación de cloroquina, hidroxicloroquina con interferón, que es una parte del sistema inmunológico y con un antiviral (llamado) remdesivir, que fue desarrollado originalmente para el tratamiento de la ébola".

Posible vacuna

Con respecto a la vacuna, Salvador Moncada dijo que "se está trabajando mucho y muy rápidamente y los expertos mantienen que es posible desarrollar una vacuna en los próximos ocho o nueve meses, pues tiene que ser validada; verificada que no es peligrosa y después tiene que ser hecha en grandes cantidades para la población del mundo, de tal manera que no creo que debamos esperar que exista una vacuna antes de un año y medio, a partir de ahora".

Moncada explicó también que con las infecciones virales y con este tipo de pandemias (como el COVID-19) siempre existe la posibilidad de un retorno. "En el año 1918, cuando hubo la gran pandemia de influenza, realmente hubo dos picos. Esperamos que eso suceda -si sucede- cuando tengamos algunas respuestas terapéuticas".

Al igual que muchos líderes a nivel mundial, Moncada ha dicho que el COVID-19 llegó para quedarse. "Es posible que el virus no sea derrotado completamente y que exista ya no como una pandemia, sino como una infección que sucede esporádicamente. Pero es importante que en ese momento ya tengamos respuestas más definidas terapéuticas", acotó.

¿Cuánto tiempo durará el confinamiento?

SM: Una de las cosas que se debe de hacer para poder regresar a los puestos de trabajo y a las actividades normales es hacer el test de la presencia del virus en la población, para poder separar la gente que está infectada de la que no está infectada, de tal manera que se puede regresar al trabajo. Una vez tengamos un test de los anticuerpos contra el virus, que es lo que va a definir la gente que ya estuvo infectada y que está de alguna manera protegida, entonces será más fácil ir regresando poco a poco al trabajo, pues la gente que tiene los anticuerpos posiblemente no se va a infectar nuevamente.

Ahora, faltando un año para la vacuna y eso es una cosa que también no se sabe, porque una vacuna puede o no puede hacerse; por ejemplo, nunca ha logrado hacerse una vacuna contra el SIDA, de tal manera que esto es una cuestión que no se puede asegurar 100%. Es posible que haya una vacuna y es posible que haya una vacuna segura y buena, pero ningún científico podría en este momento decir 100% que vamos a tener una vacuna. El desarrollo de inmunidad, que es la defensa natural, es en última instancia lo que va a contribuir de alguna manera a que podamos regresar a los puestos de trabajo.

Tipos de tests

Son dos cosas diferentes: el test detecta la presencia del virus, y un test diferente que es el que mide los anticuerpos que se han desarrollado por la gente que ha sido infectada y que ha sobrevivido o mejorado su condición. El segundo es importante porque define la población que ya tiene una resistencia contra el virus. Eso también es una cosa que no es muy fácil de hacer, porque como existen otros coronavirus en el ambiente y alguno de nosotros hemos sido infectados por coronavirus, hemos tenido un catarro o gripe producida por otro coronavirus, no sabemos qué tan específicos son los anticuerpos que tenemos o cómo van a ser detectados espefícamente por la prueba que se haga. Es algo que va a tomar un poco de tiempo de desarrollar.

Moncada recomienda un estilo saludable en estos tiempos de pandemia. "Hay que vivir una vida saludable. Hay que combatir las enfermedades coexistentes, hay que tratar la diabetes, la hipertensión arterial, hay que evitar la obesidad y dejar de fumar, y otras cosas más. Los consejos en esta situación son los consejos generales de un estilo de vida ya discutido muchas veces", manifestó.

Dejando el punto de vista científico a un lado, Salvador Moncada opina que "las iglesias del mundo son importantes para crear una sensación de esperanza y seguridad; en el bienestar del género humano y en la necesidad de hermandad, de colaboración, de confianza, de sentimiento, de pertenencia; y eso es muy importante en general, pero en esta situación mucho más".

A criterio del hondureño, las iglesias pueden jugar un papel muy importante en la reconstrucción de esa sensación de hermandad en la humanidad, "que debe de existir y que debe de surgir de esta crisis". "Creo que con esa base, la ciencia puede trabajar y lograr sus objetivos de encontrar soluciones científicas, creíbles a los problemas urgentes de la humanidad; no solo este que nos acosa en este momento, sino problemas que tenemos encima como el problema de la emergencia climática que es tan importante y que va a jugar un papel tan fundamental en la determinación de cómo el mundo deberá funcionar de aquí en adelante", dijo.

Sobre la pandemia del COVID-19, el científico espera que las personas cambien sus estilos de vida "con un sentido más solidario y profundo, de espiritualidad y de solidaridad; que tomen en cuenta la condición humana, respeten la condición de nuestro planeta y vean hacia adelante una sociedad más justa y más igual".

La Prensa