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Trump y la EEH, entre los monigotes malqueridos de 2018

Los capitalinos echaron su ingenio a volar para mandar a la hoguera a los más despreciables del año.

Trump está entre los monigotes que más quemarán el 31 de diciembre de 2018.
Trump está entre los monigotes que más quemarán el 31 de diciembre de 2018.

Tegucigalpa, Honduras

Los villanos de 2018 se ven reflejados en los tradicionales monigotes que arderán a las doce de la noche este 31 de diciembre, cuando miles de hondureños se reúnan en familia a despedir el año.

Una de las tradiciones más queridas por los hondureños no dejó por fuera a los principales personajes que fueron polémicos este 2018, incluidos muchos líderes políticos nacionales e internacionales.

El primero en encabezar los jocosos muñecos de trapo es el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien se ha caracterizado por sus duros señalamientos a Honduras, especialmente en lo relacionado a la emigración ilegal.

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Muchos hondureños ven en los “años viejos” un negocio. Algunos se encuentran por 300, 800 y hasta 1,000 lempiras.

Tampoco se libró del ingenio y la crítica de los creativos hondureños la Empresa Energía Honduras (EEH), criticada por las suspensiones de energía y por aplicar polémicos trancazos a la tarifa eléctrica que han perjudicado los bolsillos de miles de hondureños.

También personifican estos muñecos el presidente Juan Orlando Hernández y su hermano Tony Hernández, ligado a una investigación por narcotráfico en Estados Unidos.

Otros políticos tampoco se han escapado de los ingeniosos artistas de barrio. Manuel Zelaya y Salvador Nasralla se ven reflejados en los famosos “pichingos” de la temporada.

Como parte de la tradición, los capitalinos hacen colectas con botellones en mano para sufragar los gastos que conlleva el fruto de su ingenio. Los famosos “años viejos” de figuras reconocidas se encuentran en los barrios populosos de la capital.

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Ropa de segunda, zapatos viejos y máscaras con rostros conocidos son la materia prima de los artistas de barrio, quienes cada año queman las desdichas y ponen un toque de jocosidad a estas fiestas.