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A 200,000 esperan en Trujillo

Desde Olancho y Tegucigalpa llegan a estas playas, para disfrutar vacaciones La exquisita gastronomía es un secreto que obliga a regresar

TRUJILLO. Cada vez, y con más certeza, los habitantes de Olancho y Tegucigalpa están eligiendo a Trujillo como su destino preferido para vacacionar.

Atraídos por la rapidez que desde hace dos años ofrece el corredor agrícola al comunicar la zona central con el Caribe del país, son miles los que ahora disfrutan de las bondades de la bahía de Trujillo, siendo su banco de estrellas el más codiciado.

“Se han acortado las distancias y el tiempo entre estas dos regiones. El corredor agrícola está beneficiando a Trujillo, nos llega mucha gente de Tegucigalpa y Olancho”, afirmó Héctor Mendoza, alcalde de Trujillo.

De esa afluencia, Paula Guillén, propietaria del hotel de playa Casa Alemania, da testimonio. “Desde agosto empezaron las reservaciones porque los capitalinos se han decidido por Trujillo al elegir un destino para vacacionar”, comentó la empresaria.

Este hotel, junto con el resto que hay en la ciudad, ya está ocupado. “Trujillo, este año, ha crecido el doble de lo que fue en 2017, se han triplicado las actividades. Para este feriado ya los hoteles están saturados. Esperamos unos 200 mil turistas”, expresó Belkis Membreño, directora de la Unidad Turística Municipal.

Optimismo. Este feriado tiene optimistas a los que prestan servicios turísticos. “Nos hemos preparado y equipado para brindar precios accesibles al turista, con los recorridos a Cayo Blanco, banco de estrellas y la laguna de Guaimoreto. El más visitado es el banco de estrellas. Este tour dura dos horas y tiene 40 minutos de estadía”, destacó Nilsi Mendoza, de Ernes Tours.

“También los visitantes pueden explorar los arrecifes de coral que hay en Cayo Blanco, en Santa Fe, y en el banco de estrellas, haciendo esnórquel”, explicó a LA PRENSA Arlees Norales, quien dejó San Pedro Sula para aprovechar el auge turístico de Trujillo, con su empresa Arlees Tours.

Gastronomía. No solo sus playas, montañas, laguna, el centro histórico o las comunidades garífunas y Pech atraen a los turistas, también su gastronomía. “Tenemos muchos clientes de Tegucigalpa y de Olancho a quienes estamos esperando, porque lo que más disfrutan son la sopa marinera y el pescado frito. Estamos dando buenos precios para atraer más visitantes”, aseguró Santos Eduardo Suazo, quien con su esposa manejan el restaurante Muelle Viejo a la orilla de la playa municipal.

En este lugar se puede disfrutar del auténtico sabor de la cocina garífuna en la playa municipal, como la machuca, la sopa de caracol, el guiffity. “Aquí en media hora le preparamos una sopa marinera, el sabor de este plato es nuestro secreto que hace volver al cliente”, resaltó.

Pero además, esta ciudad ya empezó a alegrar a los visitantes con un programa cultural en la plaza municipal que durará hasta el próximo sábado.