Hondureños caen en la trampa de las fake news

Unas ocho personas de cada diez que leen las noticias falsas las creen, según académicos. Muchos políticos en Honduras alimentan la posverdad para manipular la opinión pública.

Las noticias falsas, también conocidas como fake news, se han transformado en el mal de la década.
Las noticias falsas, también conocidas como fake news, se han transformado en el mal de la década.

San Pedro Sula, Honduras.

Políticos de todos los partidos, entre ellos diputados, ciudadanos comunes y corrientes y hasta medios de comunicación de Honduras han caído en la trampa y han propagado las fake news, las noticias falsas que están causando estragos en todos los países.

Las fake news son textos (acompañados de imágenes) con apariencia de una noticia real que, desde la sombra del anonimato, son masificados por empresas o individuos a través de WhatsApp, Facebook, Twitter y otras redes sociales con intenciones económicas, políticas u objetivos aviesos.

El origen

La mentira, como tal, ha acompañado a los seres humanos desde sus orígenes, pero las fake news afloraron hace poco, en 2016, en medio de la campaña electoral en Estados Unidos.

Luego de que su candidata Hillary Clinton perdiera las elecciones, el Partido Demócrata acusó a Donald Trump de haber utilizado empresas especialistas en informática y hackers rusos para atacar los servidores del Comité Nacional (DNC) y difundir fake news contra la exprimera dama de Estados Unidos.

Desde entonces, las fake news son parte de la vida diaria de las cuatro mil millones de personas (de una población de 7,600 millones) que usan Internet en el mundo (de acuerdo con estadísticas de We Are Social).

Estas noticias falsas se han tornado tan peligrosas para la sociedad que algunos Gobiernos, como el de Francia, han aprobado con el objeto de contener conspiraciones o fraudes electorales.

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País

En Honduras, las fake news se han convertido en herramientas de todos los partidos políticos, cuyos dirigentes, de manera consciente o inconsciente, las multiplican por medio de las redes sociales con el fin de incidir en la opinión de los ciudadanos.

Estas noticias, que ahora no solo son del ámbito político, son producidas y multiplicadas en Honduras para causar pánico en la población y destruir la imagen de personas y empresas.

Aldo Romero, jefe de la carrera de Periodismo del Centro Universitario Tecnológico (Ceutec), advierte que “las fake news son una industria en Latinoamérica, y en Honduras no es la excepción”.

En Honduras, “los partidos políticos tienen oficinas desde donde generan noticias falsas. Hay líderes que manejan las campañas publicitarias, las campañas de imagen. Tienen centros de cómputo desde donde manejan cuentas falsas para desprestigiar imágenes políticas, imágenes de periodistas, reputación de medios de comunicación”, dice.

En marzo de 2016, la revista Bloomberg Businessweek de Estados Unidos publicó una entrevista con Andrés Sepúlveda, en la cual, este hacker colombiano ahora en prisión, aseguró que él prestó servicios para convertir a Porfirio Lobo Sosa en presidente. Romero considera que las fake news han ganado tanto protagonismo en la sociedad que tienen más peso que las verdaderas.

“A nivel iberoamericano, las estadísticas recientes de divulgación de noticias falsas nos reflejan que el 80% de las personas, 8 de cada 10 personas que leen las noticas falsas las creen y la comparten”, dice Romero.

En medio de esta espiral de noticias falsas, algunos dirigentes políticos desaprovechan las herramientas virtuales y las utilizan (como las cuentas de Twitter) para ofender y hacer parodias contra personajes de la oposición. Esto, al final, alimenta las fake news.

Algunos políticos, además de masificar estas noticias, poseen un alto porcentaje de seguidores ficticios en sus cuentas. De este modo se convierten en promotores de la falsedad.

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Últimas

Durante el primer semestre de 2018, a través de WhatsApp y Facebook han circulado noticias falsas sobre hechos violentos y otros acontecimientos rotuladas con logotipos de medios de comunicación formales, entre ellos de LA PRENSA.

Muchas personas que no tienen la pericia y no dedican algunos minutos para confirmar la información en los sitios formales de los medios, como laprensa.hn, aceptan de manera automática y dan validez a la mentira.

En la trampa de las fake news han caído hasta diputados, como Jari Dixon, quien, pese a tener formación universitaria, dio por hecho que la actriz porno Mia Khalifa era su paisana.

En mayo, Dixon retuiteó un mensaje con la foto de Khalifa que decía: “Ella es Alma Marcela Mejía Alvarado, nacida en Talanga, Franscico Morazán, campeona mundial de torneo internacional de matemáticas México 2017-2018. Orgullo hondureño” Además, agregó: “Orgullo de mi pueblo Talanga”.

Sectores

Noé Leiva, director de la Escuela de Periodismo de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), considera que las fake news son utilizadas en Honduras por el sector político que está en el poder y por el bando que lo adversa.

“Esto es mundial. Es producto de las nuevas tecnologías de la comunicación que son aprovechadas por diferentes sectores, incluso el Gobierno, para generar confusión o distraer de los verdaderos problemas. Hay páginas completas solo de mentiras”, dice.

Según Leiva, “la bipolaridad en la cual ha caído la sociedad hondureña se presta, es un terreno fértil para ese tipo de informaciones. A veces los periodistas caemos en eso sin darnos cuenta”, explica.

La Prensa