La relación entre abuelos y nietos va mucho más allá de los juegos, las salidas a la plaza y los regalos. Varios estudios destacan que la presencia de los mayores en la crianza de los niños está asociada a un mejor desarrollo cognitivo y mayor bienestar emocional y social en los menores. Desde la otra perspectiva, el vínculo cercano con los nietos aporta a los abuelos cariño, sensación de propósito y satisfacción personal.