Milán continúa con su semana de la moda y haciendo brillar las curvas femeninas gracias a las propuestas de más de 30 firmas de moda.
Predominan los minivestidos de seda, las chaquetas hasta la cintura, rectas y con los hombros marcados, los shorts sexis y para la noche, vestidos de corte caftán. Eso sí, todo en vivas tonalidades y detalles de encaje.
La pasarela también incluyó diseños de cortes propios de los años 50 y 40 en colores suaves como el azul pastel, crudo, gris, maquillaje, y mucha gala con faldas por la rodilla y marcado corte imperio. La estética jipi de los años 60 y 70 y el Art Nouveau se fusionan en unas propuestas en las que los vestidos camiseros, los pantalones de anchísima campana y las capelinas no pasan desapercibidos.
Además, abundan los pantalones hiperceñidos con boleros o cuerpos trapezoidales.