El multimillonario egipcio Mohammed Al Fayed tiró por fin la toalla, declarándose cansado tras la larga batalla que inició hace más de una década para demostrar que Diana de Gales y su hijo Dodi Al Fayed fueron víctimas de una conspiración urdida por la familia real británica.
El magnate indicó que había conversado con sus abogados tras la sentencia y que aún tenía opciones legales, pero al final decidió 'aceptar el veredicto, aunque con todas las dudas que siempre he tenido', añadió Mohamed al Fayed.
'He tenido suficiente', dijo al día siguiente de que un jurado culpara al chófer del vehículo y a los paparazis por la muerte de la pareja, cuyo coche chocó contra un pilar de un túnel de París en agosto de 1997.
El dueño de los lujosos almacenes Harrods de Londres explicó que lo hacía por el bien de los hijos de la princesa, Guillermo y Enrique, quienes tras la decisión del jurado declararon que aceptaban la sentencia.
'Lo hago por el amor de los dos príncipes a su madre, que tomaron la decisión de cerrar el caso y aceptar el veredicto', dijo Al Fayed, quien sostuvo siempre que la muerte de Diana y Dodi fue ordenada a los servicios secretos británicos por el duque de Edimburgo, esposo de la reina Isabel, para evitar que la princesa se casara con un musulmán.
Al Fayed dijo a la televisión ITV que ya no seguiría con su batalla para que se reconociera 'la verdad'. 'Soy un padre que ha perdido a su hijo y he hecho todo lo posible durante 10 años para descubrir la
Henri Paul conducía demasiado rápido y en estado de ebriedad, lo que fue una de las causas para que el Mercedes se estrellara en el túnel
Destacó su agrado por el hecho de que el jurado dictaminara que la princesa Diana y su hijo Dodi no murieron en un accidente, sino que su muerte fue 'un homicidio, una muerte ilegal'.
'Eso me satisface porque recalca mi teoría de que Dodi y la princesa Diana fueron asesinados', insistió, reiterando sin embargo que ya no tratará de obtener justicia en los tribunales.
'Dejaré el resto a Dios para conseguir mi venganza', agregó el padre de Dodi.
El fallo
El jurado culpó de la muerte de la princesa y de Dodi al chófer, Henri Paul, que manejaba ebrio el vehículo que se estrelló el 31 de agosto de 1997 contra una columna del puente del Alma, y a los fotógrafos que los perseguían en coches y motos.
Tras la muerte de su hijo y de Diana de Gales, Mohammed Al Fayed hizo todo lo posible para confirmar su teoría de que ambos fueron víctimas de una conspiración.
Pero el juez no dejó al jurado la opción de considerar un dictamen de conspiración ni de asesinato, considerando que 'no había una pizca de prueba'.
Esta indagación para aclarar las circunstancias de la muerte de la princesa de Gales y de Dodi Al Fayed, con un costo estimado en unos 20 millones de dólares, fue una de las más exhaustivas jamás efectuadas en Gran Bretaña: el jurado dictó su fallo tras escuchar a unos 250 testigos durante la investigación que duró seis meses. Las seis mujeres y cinco hombres que integraban el jurado iniciaron sus deliberaciones el 2 de abril, después de seis meses de escuchar testimonios de más de 240 testigos. Asimismo fueron a París a ver el escenario del accidente el 31 de agosto de 1997.
Baker había expresado esperanza de que la investigación pondría fin, de una vez por todas, a cualquier falsa teoría sobre la muerte de la princesa.
Dodi Al Fayed murió instantáneamente cuando el automóvil Mercedes en que iba junto a la princesa Diana, y que se desplazaba con velocidad excesiva a 95 kilómetros por hora, se estrelló contra una columna de
Foto distribuida por el juez de instrucción en la que se ve a Diana y Dodi en el Mercedes antes de morir.
Los paramédicos pensaron inicialmente que Diana podría sobrevivir a sus heridas, pero falleció en el Hospital Pitie-Salpetriere a las 4 de la mañana. Las versiones sobre el accidente, suscitadas en las horas y días que siguieron, han persistido.
Los paparazis que perseguían a la pareja fueron vilipendiados. Mientras el público británico depositaba ofrendas florales en la residencia de Diana en el palacio de Kensington, algunos diarios británicos declaraban que no volverían a usar material de ningún paparazi, una promesa que duró poco.
La policía francesa anunció un día después del accidente que las pruebas de sangre del conductor Henri Paul demostraban que el nivel de alcohol era tres veces mayor del límite aceptado a nivel nacional.
El costo de la investigación, inclusive los pagos a los abogados y personal que asistió en la investigación, superó los seis millones de dólares.
Esa cantidad no incluye el costo de los abogados representantes de la Policía Metropolitana y del Servicio Secreto de Inteligencia, ni los millones que se cree gastó la Policía Metropolitana en sus dos años de investigación que produjo un informe de 813 páginas publicadas en diciembre del 2006,
Al Fayed ideó un plan para tratar de deshacerse de la atención de los paparazis.
Tampoco incluye los gastos en abogados, investigadores y otros, incurridos por Al Fayed.