La crisis diplomática de Colombia con Ecuador y Venezuela se desarrolló luego de que fuerzas militares y policiales de Colombia ejecutaran la Operación Fénix, una incursión en territorio ecuatoriano en una misión contra la guerrilla, realizando un bombardeo en el que murieron Raúl Reyes, otros 17 guerrilleros de las Farc, cuatro estudiantes mexicanos y un ciudadano ecuatoriano, quienes se encontraban en un campamento fronterizo dentro de este país.
Los gobiernos ecuatoriano y venezolano reclamaron a la administración colombiana por violar la soberanía del Ecuador al ejecutar allí una operación militar contrainsurgente sin autorización, y vulnerar la Convención de Viena de 1961.