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Temporada alta para conocer Honduras

  • Actualizado: 29 enero 2011 /

¡Listo! Tenemos por delante muchos fines de semana para viajar y viajar. Tenemos tiempo suficiente para dejar de hacer lo mismo de siempre e intentar nuevos destinos, nuevos atractivos, nuevas aventuras.

¡Listo! Tenemos por delante muchos fines de semana para viajar y viajar. Tenemos tiempo suficiente para dejar de hacer lo mismo de siempre e intentar nuevos destinos, nuevos atractivos, nuevas aventuras.

Por ejemplo, a mí me encanta ir al occidente de Honduras. Al igual que muchos, pensaba que no había nada por allá y que un viaje tan largo era demasiado caro.

Pues bien, ahora voy por lo menos cinco o seis veces al año y no dejo de encontrar sitios nuevos que disfrutar.

Por ejemplo, Gracias, Lempira ha incrementado notablemente su oferta hotelera y la calidad de las habitaciones y servicios no tiene nada que envidiarle a muchísimos hoteles de Tegucigalpa o San Pedro Sula.

Con la enorme ventaja de que estas dos ciudades no tienen la riqueza colonial de Gracias…ni la cima más alta del país (lo que abre la oportunidad de recorrer uno de los más bellos bosques nublados)

Gracias tiene la ventaja de tener cerca a San Manuel de Colohete y su iglesia (quizá, la más interesante iglesia colonial de toda Honduras) y La Campa (si mal no recuerdo, ya se acerca la festividad del Baile del Garrobo en esa localidad).

Otra razón que lleva al viajero a Gracias es para ir a comprar artesanías de barro. ¡Nada como una buena olla de barro para hacer los frijoles!

Y ya que estoy en Gracias, Lempira, a menos de una hora de camino está Santa Rosa de Copán. Para empezar, una taza de buen café es fácil de encontrar por aquí (y hablo de verdadero buen café).

Si llega un domingo por la mañana, no pierda la oportunidad de ir a comerse un tamal al mercado central.

Lleve una bolsita para traerse totopostes, chayas, loroco, mostaza y mil menudencias verdes que sólo por allá se dan.

Por supuesto, los puros de Santa Rosa son de los mejores del mundo y yo tomaría el recorrido (una vez más) en la fábrica La Flor de Copán, para descubrir por qué Honduras está siempre dentro de los mejores productores de puros de todo el mundo. ¡Eso llena de orgullo!
Si tuviera tiempo visitaría el Cementerio General de Santa Rosa (así es) y me fijaría muchísimo en cómo el Centro Histórico ha sido protegido, señalizado, restaurado y se ha convertido en orgullo de sus habitantes. Algo que no pueden presumir otras ciudades más grandes.

En fin, no siempre vacaciones deben significar “playa y rumba”; tierra adentro, existe otro mar de posibilidades por divertirse y descansar. Piénselo.