El rostro, los senos, las piernas, el abdomen y algunas zonas de los brazos y de los pies se cuidan a diario con esmero. Sin embargo, otras como los talones, el cuello, la espalda, los codos o el escote parecen invisibles hasta que con la llegada del buen tiempo quedan al descubierto y se ve que no están en plena forma.
De nada sirve invertir horas y dinero en el rostro para frenar su envejecimiento, si el cuello y el escote delatan el paso del tiempo luciendo arrugas verticales y horizontales, así como manchas o signos de deshidratación.
El cuello, requiere atención extra
La zona que se extiende desde la barbilla hasta los senos es tan fina y delicada que se le debe prestar una atención extra. La delgadez de las tres capas que la conforman, la escasez de grasa en su filme hidrolipídico y la presencia de menos melanocitos explican el envejecimiento precoz del cuello y del escote, zonas que evidencian el deterioro cutáneo con cruda sinceridad.
Los cordones verticales y los anillos de Venus en el cuello –arrugas horizontales a modo de collares- así como las manchas, la pérdida de tersura y los capilares rotos en el escote se pueden prevenir iniciando tratamientos a edades tempranas o tratando estos problemas nada más aparecer.
La pérdida de elasticidad y de hidratación explica las arrugas trasversales, mientras que la aparición de lentigos -manchas melánicas- y la rotura de capilares se ven agravadas por la exposición solar.
Debido al deterioro y a la disminución de las fibras de colágeno y de elastina en la capa dérmica, a partir de los 30 ó 35 años, aparece la pérdida de tersura y luminosidad en la zona del cuello y el escote.
Tanta fragilidad obliga a echar mano de la cosmética de vanguardia y de la medicina estética para su rejuvenecimiento. Las doctoras Mar Mira y Sofía Cueto recomiendan la aplicación de botox “para relajar la tensión exagerada de las bandas platismales –arrugas transversales-, que pueden aparecer a cualquier edad. También recurren a las bondades de la toxina botulínica “para acabar con las arrugas del canalillo”, dicen.
Para combatir las manchas, las venitas y las arrugas finas del fotoenvejecimiento Mira y Cueto aconsejan PLS 3, luz pulsada de última generación. “Cuando la luz se aplica sobre la piel, se transforman en calor y se forma una escara superficial sobe la manchas, que se exfolia de forma natural a los pocos días”, explican las doctoras.
Lucir un cuello estilizado y un escote atractivo requieren los mismos mandamientos que el rostro: evitar la exposición solar, exfoliar una vez a la semana y limpiar, tonificar e hidratar todos los días mañana y noche.
Los glútes
Los glúteos son unos de los músculos más grandes de nuestro cuerpo en los que el paso de los años, la falta de ejercicio y el sedentarismo provocan que la grasa se instale sin piedad, la flacidez adquiera protagonismo y la ley de la gravedad se encarga de desplomarlos.
Para recuperar el tono muscular y la firmeza, además de eliminar la grasa, la esteticista Maribel Yébenes recomienda reparar el tejido con un “peeling químico a base de ácido glicólico, láctico o mandálico, en función del tipo de piel”.
Después, mediante un masaje fuerte y ascendente, se aplica un cóctel de “principios activos reafirmantes” y, si fuera necesario, “se añadiría propiedades anticelulíticas”, dice la esteticista.
Por último, se aplican diferentes tipos de radiofrecuencia con pulsos magnéticos, que no sólo activan la circulación y mejoran la elastina y el colágeno rejuveneciendo la zona tratada, sino que además colaboran en reafirmar la zona y combatir la flacidez. Si lo que quieres es evitar las estrías en los gluteos come alimentos ricos en vitamina A, E y C, te ayudan a mantener la piel saludable y elástica.
Cuidados recomendados
El cuello y escote
Para que la piel se mantenga tersa y con buen color dirige la ducha a presión durante unos minutos hacia el cuello y escote alternando agua fría y caliente. Date un masaje con una esponja vegetal (no utilices guantes de crin por ser demasiado duro). El masaje del escote hazlo con movimientos circulares y el del cuello de abajo a arriba, nunca en sentido horizontal. Aplícate luego una capa de miel y espera unos minutos. Vuelve a ducharte con agua tibia.
Aplicar de vez en cuando abundante cantidad de crema nutritiva y luego cubrir el cuello con un pañuelo húmedo durante 20 minutos. Cuando aparezcan los primeros signos de envejecimiento, tratar cuello y escote con productos cosméticos específicos para reparar de la mejor manera los daños que sufre la piel con el tiempo.
Los codos
El limón es un aliado para terminar con la resequedad de esta zona y tiene la gran propiedad de blanquear las áreas manchadas. Exprime el jugo de dos limones y mézclalo con azúcar, luego aplica la preparación a tus codos y deja que la mezcla actúe por 30 minutos, finalmente enjuaga con agua tibia. Es muy importante recordar que después de esta aplicación debes esperar 1 hora para exponerte al sol, de lo contrario tus codos se mancharan aún más.
Cuida tu espalda
Postura y Movimiento
Evita la misma postura por largo tiempo Muévete constantemente, esto estimulará tu circulación y evita que los músculos se contraigan.
Agáchate con cuidado Cuando tengas que agacharte trata de mantener el torso recto, evita doblarlo para proteger la parte baja de la espalda. Evita cargar objetos pesados cuando estás agachada, si lo haces estarás poniendo tu columna a trabajar muy duro.
Siéntate bien Evita estar todo el día sentada en sillas incomodas. Usa un cojín si es necesario. Las sillas tienen que tener soporte para la espalda. Si lo necesitas también es recomendado usar un banco para reposar los pies.
Duerme bien. Tu cama es muy importante cuando se trata de la espalda. Es recomendado dormir de lado o de espalda, se recomienda evitar dormir boca abajo para reducir la presión en la espalda.
Tu peso. Una razón más para evitar el sobrepeso. El sobrepeso hace que el centro de gravedad (tu punto de equilibrio) se mueva para adelante por lo que la espalda tiene que poner más presión para mantenernos erguidos.