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Pierna robótica lee señales

  • Actualizado: 11 marzo 2010 /

Una empresa japonesa de robótica ha creado una pierna artificial capaz de interpretar las señales del cerebro y moverse en función de sus órdenes, lo que permite al usuario caminar de forma “fluida”.

    Una empresa japonesa de robótica ha creado una pierna artificial capaz de interpretar las señales del cerebro y moverse en función de sus órdenes, lo que permite al usuario caminar de forma “fluida”.

    El aparato, desarrollado por la empresa Cyberdyne, sigue la misma tecnología utilizada en 2008 para el revolucionario traje-robot bautizado como HAL, Hibrid Assistive Limb, una especie de armadura cibernética que permite facilitar los movimientos de ancianos y disminuidos físicos.

    “El principio robótico es el mismo. El sistema de la pierna tiene sensores que pueden leer las señales enviadas por el cerebro”, explicó uno de los portavoces de la empresa, Mitsuhiro Sakamoto.

    Cuando los sensores detectan que el cerebro envía la orden de movimiento a la pierna, los pequeños motores instalados en la extremidad artificial mueven de forma automática los mecanismos de la rodilla y el tobillo.

    Esta pierna ortopédica permite a los pacientes caminar de forma natural sin la ayuda de muletas, según la empresa.

    De gran ayuda

    Se espera que el aparato se comercialice en unos cuatro años, según Cyberdyne, compañía fundada por el ingeniero nipón Yoshiyuki Sankai.

    Además, la empresa tiene previsto aplicar los mismos principios robóticos para fabricar brazos y piernas artificiales con fines ortopédicos.
    Hasta ahora el producto estrella de la compañía era el traje robótico HAL, que potencia las capacidades físicas del cuerpo humano y está dirigido a pacientes con problemas musculares o discapacidades físicas.

    La maravilla del HAL

    HAL es una especie de esqueleto externo cibernético cuyo objetivo es facilitar los movimientos de quienes han perdido la capacidad.

    Cuando el usuario se enfunda el invento, ve aumentada su fuerza de manera considerable por lo que su creador, Yoshiyuki Sankai, cree que tiene una aplicación comercial en los servicios a la tercera edad.

    El robot, parecido al de muchos ingenios propios del manga japonés, también puede ser usado en programas de rehabilitación para personas con discapacidad física, ya que no hace falta hacer mucha fuerza para moverlo.

    Su funcionamiento es en base a señales bioeléctricas, por lo que sería lo más parecido a una extremidad humana.