La Semana Santa fue la última semana de Cristo en la Tierra. Su Resurrección es para recordar que los hombres han sido creados para vivir eternamente junto a Dios.
Debido a ello, los alumnos del Instituto Católico Sampedrano celebraron un viacrucis para recordar la Pasión, Muerte y Resurrección del Hijo de Dios.
Edenia Nohemy Martínez, maestra de orientación cristiana, indicó que este evento se realiza desde hace varios años con el objetivo de que los alumnos comprendan y conozcan la historia de la muerte de Jesucristo.
En el montaje del viacrucis participaron la mayoría de niños de primaria, quienes con semanas de antelación practicaron cada uno de sus personajes.
Martínez dice que como parte del aprendizaje de la clase de orientación cristiana, los alumnos son evaluados al final de la presentación y de esta manera ellos se educan y ponen a prueba su fe al revivir lo que Jesús sufrió al ser sentenciado a muerte.
Los pequeños al momento de la presentación adoptaron una actitud muy madura y responsable para caracterizar a los discípulos y los diferentes personajes.
Emma de Garrido, directora académica de la institución, dijo que tanto los padres como los niños colaboran y ponen dedicación en cada una de las escenas para representar la obra.
Vestuario
Los pequeños usaron vestiduras adecuadas a la época para darle más realismo a la presentación a la cual asistieron los padres de familia como invitados, ya que la Semana Mayor es para pasar en familia y asistir a las diferentes actividades religiosas.
“Para nosotros como institución católica es de gran importancia inculcar a nuestros estudiantes desde pequeños los valores y el amor a Dios”, apuntó Garrido.
Para saber
Viernes Santo presenta el drama inmenso de la muerte de Cristo en el Calvario. La cruz erguida sobre el mundo sigue en pie como signo de salvación y de esperanza.
Jesús es exaltado en la cruz que todo lo atrae a sí, por amor, cuando los hombres vuelven hacia él la mirada.
Sábado santo La Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor, meditando su pasión y su muerte, su descenso a los infiernos y esperando en oración y ayuno su resurrección. Es día para profundizar. Para contemplar.
El altar está despojado. El sagrario, abierto y vacío.
Domingo de Resurrección o Vigilia Pascual es el día en que la iglesia se reviste de sus mejores ornamentos, es la cima del año litúrgico. Es el aniversario del triunfo de Cristo. Es la feliz conclusión del drama de la Pasión y la alegría inmensa que sigue al dolor. Y es un dolor y gozo que se funden pues se refiere en la historia al acontecimiento más importante de la humanidad: la redención y liberación del pecado de la humanidad por el Hijo de Dios.