Detenido por conducir ebrio y cuestionado por presuntos dichos antisemitas, Mel Gibson inició un tratamiento de desintoxicación mientras la policía desmintió que haya intentado proteger al actor que vive una pesadilla mediática que podría afectar duramente su imagen.
'Mel ha ingresado en un programa de recuperación', indicó ayer la oficina de su portavoz Alan Nierob en una breve declaración a la AFP, luego que el actor se disculpara y admitiera que desde hace años tiene problemas con el alcohol.
Este fue el último acontecimiento de la tormenta que vive Gibson y que podría golpear seriamente su imagen en Hollywood.
Todo comenzó la madrugada del viernes cuando Gibson fue detenido porque conducía a 140 km/h, el doble que la velocidad permitida en la ruta de Malibú, el balneario más célebre del Pacífico californiano a 25 km de Los Angeles.
La prueba de alcoholemia que se le practicó al protagonista de la saga de acción 'Arma Mortal' arrojó que tenía en la sangre un nivel de alcohol una vez y media superior al límite legal, por lo tanto fue detenido durante cinco horas antes de pagar una fianza de 5.000 dólares.
Su caso pasó a la fiscalía, pero más allá del aspecto legal, el caso salpica la reputación de este actor controvertido por su fanatismo religioso, a quien la revista Forbes calificó en 2004 como 'la estrella más influyente' gracias a su cinta 'La Pasión de Cristo'.
El sitio de internet 'tmz.com', que tuvo la primicia de su arresto, afirmó que Gibson hizo fuertes declaraciones antisemitas frente a la policía el día del incidente.
'Los judíos son responsables de todas las guerras en el mundo', habría sido una de las frases lanzadas por el actor de 50 años, padre de siete hijos, tras haberse referido a los policías como 'judíos de m...da'.
El actor abusó en sus comentarios e incluso llegó a dirigirse a una de las oficiales burlándose de su anatomía, según el tmz.com, que dijo que el expediente que habría elaborado la policía lo habría 'limpiado' para no perjudicar tanto a la estrella de Hollywood.
Pero la oficina de la comisaría de Malibú desmintió cualquier versión alusiva a una 'operación camuflaje' para beneficiar a Gibson, quien en el pasado colaboró en campañas de comunicación de la policía.
Por su lado, Gibson intentó poner paños fríos al escándalo con una declaración de disculpas, asumiendo la responsabilidad de los hechos y admitiendo que tiene problemas con el alcohol.
'Actué como una persona completamente fuera de control cuando fui arrestado, y dije cosas infames, que no son ciertas', dijo Gibson en un comunicado enviado al célebre show televisivo Access Hollywood.
'He luchado durante toda mi vida adulta contra el alcoholismo y me arrepiento profundamente de mi recaída', arguyó.
Pero el mal ya estaba hecho: organizaciones judías estadounidenses no tardaron en reaccionar, de manera mucho más rápida que cuando empezó a preparar su controversial película 'La Pasión de Cristo', que generó protestas por sus referencias consideradas antisemitas.
En 'las disculpas de Mel Gibson no hay remordimientos y no son suficientes', afirmó el presidente de la Liga Anti Difamación, Abraham Foxman. 'Sus declaraciones revelan finalmente quién es él y muestran que las protestas sobre su buena fe durante el debate sobre la película 'La Pasión de Cristo' no eran más que una mentira', agregó.
'Esperamos que los responsables de Hollywood tomen de ahora en adelante (...) distancia de este antisemita', expresó Foxman.
Para poner un poco más el dedo en la llaga, el sitio TMZ.com afirmó que el actor ha sido detenido ya en dos ocasiones en los dos últimos años por exceso de velocidad en Malibú pero que la policía lo había dejado partir.
Gibson, quien ganó dos premios Oscar por 'Braveheart' ('Corazón Valiente') y que logró recaudar 611 millones de dólares en taquilla por 'La Pasión de Cristo', es una de las personas más influyentes de la industria de Hollywood.
Este año prepara el estreno de otra cinta que dirige, 'Apocalyto', pero este incidente podría trastocar sus planes.
En un editorial del influyente suplemento de Hollywood, Variety, el productor Peter Bart afirmaba que la 'caída (de Gibson) va a ser vertiginosa. Las críticas lo van a asesinar, una parte del público va a desdeñar su trabajo. Su credibilidad como director se va a ver seriamente comprometida'. AFP