Las várices surgen como consecuencia de un problema que afecta la función de las venas, conocido como insuficiencia venosa crónica, una enfermedad progresiva tan frecuente, que afecta alrededor del 50 por ciento de la población mundial.
Las venas normales transportan la sangre, desde cualquier parte del cuerpo, de regreso al corazón. Para ello, cuentan con válvulas que les permiten mantener el flujo sanguíneo en una dirección.
En el caso de las piernas, la sangre debe vencer la fuerza de gravedad, razón por la que afecta sólo las piernas directamente.
“Cuando las válvulas fallan, la sangre se acumula en la vena, haciendo que se dilate y que las válvulas se separen”, manifiesta el angiólogo y cirujano vascular Ricardo Rodríguez Castillo.
La insuficiencia venosa crónica puede originarse por una obstrucción de las venas ocasionada por una trombosis o por alteraciones funcionales de las válvulas .“Como en cualquier otra enfermedad, la insuficiencia venosa avanza, y las várices forman parte de ese proceso de evolución, que se divide en seis etapas según su nivel de gravedad”, explica.
En la primer etapa surgen las ‘arañitas’ o telangiectasias, que son venas menores de 3 milímetros de diámetro. En la segunda fase, aparecen venas varicosas mayores a los 3 milímetros de diámetro. En la siguiente etapa comienzan los edemas en piernas y tobillos.
En la etapa cuatro se presentan cambios de coloración a nivel de tobillos y en la piel de la zona. “La quinta etapa consiste en los cambios provocados al cicatrizar una úlcera venosa la cual, cuando está activa, corresponde a la sexta etapa, considerada la forma más avanzada de la enfermedad, cuyo proceso de tratamiento para su curación requiere de mayor tiempo.
Los principales síntomas son piernas cansadas, pesadez, dolor, cambios de coloración, comezón, hinchazón, aunque las várices no sean visibles.
Bórralas
El tratamiento puede ser conservador o quirúrgico. Dentro del primero se encuentran diferentes alternativas desde tomar medicamentos venotónicos, que activan la circulación sanguínea venosa, usar medias graduadas de comprensión, un tipo de calceta especial que brinda soporte para evitar el reflujo de las venas, entre otros.
“Por su parte, el tratamiento quirúrgico, que ahora es de mínima invasión, puede ser endovascular o una cirugía abierta. Ambos procedimientos tiene el objetivo de corregir el problema de fondo”, advierte el especialista.
La técnica endovascular consta de diferentes métodos, entre los que destaca el láser, la radiofrecuencia y la escleroterapia. Utilizados para cerrar las venas con reflujo sin extirparlas. Consúltale a tu médico cuál es el mejor para ti.
Para saber
» Cerca del 50 por ciento de la población adulta mundial presenta insuficiencia venosa crónica.
» El factor hereditario se relaciona con el 70 por ciento de los casos.
Medidas de higiene:
» Hacer ejercicio como caminar, bicicleta o natación.
» Lubricar la piel.
» Usar medias elásticas de compresión.
» Evitar el sobrepeso.
» No usar tacones demasiado altos.
» Evitar permanecer sentada o parada por largos períodos.