12/03/2026
02:07 PM

La última esperanza

El ruso Vladimir Kramnik, campeón mundial de ajedrez, era la última esperanza de la humanidad contra el frío calcular de una máquina.

El ruso Vladimir Kramnik, campeón mundial de ajedrez, era la última esperanza de la humanidad contra el frío calcular de una máquina.

Pero el hombre falló en su empeño de batir a “Deep Fritz”, el cerebro electrónico mas potente del mundo, que puede jactarse ahora de ser imbatible.

Lo peor es que esta vez, a diferencia de enfrentamientos anteriores, el hombre no logró ganar ni una sola partida ante una máquina que cada vez se supera a sí misma.

¿Puede ser la máquina más inteligente que su creador? ¿Llegará a ser superior a él en algún momento? La derrota de Kramnik, certificada en la última partida, dio respuesta a esas preguntas. Ya lo dijo el campeón antes de duelo: “Es quizás la última vez que el hombre tiene una oportunidad”. Y se esfumó.

Talón de Aquiles

La amenazadora visión de la imbatibilidad de las computadoras se ha hecho ahora realidad, por lo menos en ajedrez.

En 1997, “Deep Blue” asustó ya al mundo entero al batir al genio Gari Kasparov por 3,5 a 2,5 puntos, y cinco años después Kramnik sólo logró empatar a cuatro en Manama contra una versión más débil de “Deep Fritz”.

El gran maestro moscovita, de 31 años, evidenció una vez más que el “lapsus”, deconocido para el cerebro electrónico, es el “talón de Aquiles” del ser humano. En Manama, en 2002, cometió en la quinta partida un error garrafal, por aquel entonces el peor de su carrera, al dejarse colgado un caballo en un final igualado de damas y caballo.

Y ahora en Bonn, en la segunda partida, Kramnik no olvidará jamás que pasó por alto el mate que le amenazaba en una jugada, cuando tenía un final favorable. “Deep Fritz” ejecutó el movimiento definitivo en menos de una milésima de segundo.

Aun en el caso de no haberse dado ese “lapsus” -que posiblemente le costó medio millón de dólares- el ruso sólo habría podido conseguir el empate.

El duelo a seis partidas estaba dotado con un millón de dólares y Kramnik se llevó el medio millón que tenía ya seguro y que habría doblado en caso de ganar.

Mientras, se alzan ya voces argumentando que la lucha hombre- máquina no es leal.

Lo sería si el ser humano tuviera acceso al banco de datos y a un disco duro como el de “Deep Fritz”, donde puede consultar miles de partidas, entre ellas todas las jugadas de su rival, Kramnik.

Otros opinan, como el gran maestro alemán Helmut Pfleger, que la lucha entre el ser humano y la máquina es como si un corredor se enfrentase a un auto. “Las personas deberían jugar sólo contra personas”, dice.

“Deep Fritz” es capaz de calcular entre ocho y diez millones de posiciones por segundo.

Su hermano menor alcanza apenas la cuarta parte. Pero para una persona normal es todavía más que suficiente.

Se calcula que unos 100 mil jugadores comprarán el programa, pero prácticamente nadie tiene una posibilidad de ganar. Los programadores, pensando en la rentabilidad, decidieron enseñar a “Deep Fritz” a cometer errores. Como un ser humano.

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“Tenemos que encontrar un método inteligente de jugar peor”, dice Matthias Wuellenweber, de 45 años, físico y programador. El cerebro electrónico sería entonces un mejor rival de entrenamiento para los clientes.

Quién es el campeón

Vladimir Kramnik nació el 25 de junio de 1975, es un ajedrecista ruso. En 2000, derrotó a Garry Kasparov en un encuentro a 16 partidas disputado en Londres.

Para muchos, éste fue un encuentro por el campeonato del mundo y convirtió a Kramnik en campeón, aunque la Fide no lo reconoció como tal.

Nació en la ciudad de Tuapse, a orillas del Mar Negro. De pequeño, estudió ajedrez en la escuela de Mikhail Botvinnik.

Guarda un estilo defensivo, conservador, que sin embargo le reporta grandes éxitos al no conceder demasiadas derrotas. Su primer gran resultado en un torneo importante fue la medalla de oro en la olimpiada de ajedrez de 1992.

El año siguiente, Kramnik jugó el torneo de Linares. Acabó en quinta posición, derrotando al entonces número tres mundial, Vassily Ivanchuk. Continuó su buen juego, pero no fue hasta 1995 el año en que ganó su primer gran torneo, en Dortmund.

Kramnik continuó logrando buenos resultados. En el año 2000, jugó el match contra Garry Kasparov en Londres, un encuentro por el Campeonato del Mundo no oficial. Kramnik ganó por 8.5 - 6.5 sin perder ninguna partida.

El año 2004 logró conservar este título al empatar 7-7 contra Peter Leko en Brissago, Suiza. En octubre de 2002, luchó contra el ordenador Deep Fritz en un encuentro a ocho partidas.