Mundial 2026: Donald Trump advierte a Selección de no jugar el torneo por increíble motivo
El presidente de Estados Unidos volvió a captar la atención mundial con declaraciones que podrían tener un impacto directo en la Copa del Mundo.
- Actualizado: 12 de marzo de 2026 a las 12:17 -
A menos de tres meses para el inicio del Mundial 2026, el presidente Donald Trump de los Estados Unidos ha provocado nuevo revuelo tras advertirle a selección de que no viaje al suelo estadounidenses para disputar la Copa del Mundo.
El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró este jueves 12 de marzo que la selección nacional de fútbol de Irán es "bienvenida" en el Mundial 2026, pero recomendó al equipo que no participe "por su propia seguridad".
Trump expresó que, aunque el torneo se celebrará en Estados Unidos y está abierto a todos los equipos calificados, existen riesgos de seguridad que podrían afectar a la delegación iraní.
“Quiero que jueguen, son bienvenidos los de la selección de Irán, pero realmente no creo que sea apropiado que estén allí”, declaró el mandatario durante una rueda de prensa
Según Trump, aunque el equipo iraní es “bienvenido” al torneo, considera que no es seguro para ellos participar debido a posibles riesgos de seguridad.
Sus palabras han desatado una ola de debate tanto en redes sociales como en medios de comunicación internacionales, generando preguntas sobre la política, el deporte y la seguridad en un evento que reúne a millones de aficionados de todo el mundo.
Hasta el momento, la FIFA no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre la advertencia de Trump para la selección nacional de Irán.
Expertos en seguridad internacional y política deportiva señalan que la advertencia de Trump podría tener más un impacto mediático que práctico, pero que sí pone sobre la mesa la compleja interacción entre diplomacia, deporte y política en un contexto internacional sensible.
La selección nacional de fútbol de Irán ha anunciado que no participará en la Copa Mundial de la FIFA 2026, un torneo que se celebrará del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en Estados Unidos, México y Canadá, después de una escalada de tensiones geopolíticas y de seguridad que ha alterado completamente el panorama alrededor del equipo
La decisión la confirmó el ministro iraní de Deportes y Juventud, Ahmad Donyamali, en declaraciones a la televisión estatal, donde afirmó que el país no enviará a su selección bajo ninguna circunstancia.
“Considerando que este régimen ha asesinado a nuestro líder y ha impuesto dos guerras sobre nosotros en los últimos meses, no existe ninguna condición para participar en la Copa Mundial”, señaló, subrayando que los jugadores “no están seguros” y que las condiciones actuales “no permiten la participación”.
La decisión de Irán se produce en un contexto de grave conflicto entre su país, Estados Unidos e Israel. Recientes ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes —incluido el asesinato del líder supremo iraní, Ayatolá Ali Jameneí— han elevado las tensiones en la región y provocado una situación de conflicto activo en Oriente Medio.
Irán ya había asegurado su clasificación y estaba emparejado en el Grupo G junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda, con todos sus partidos programados para jugarse en Estados Unidos, en ciudades como Los Ángeles y Seattle.
La ausencia del equipo iraní dejaría un vacío en el calendario y obligaría a la FIFA y a la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) a decidir si sustituyen al conjunto persa o reestructuran el grupo.
Las normas de la FIFA estipulan que un equipo que se retire de un Mundial puede enfrentar sanciones, que incluyen multas económicas y la posibilidad de exclusión de futuras competiciones internacionales. Aunque Irán ha asegurado que no participará por razones de seguridad y soberanía nacional, la federación podría enfrentarse a consecuencias por no competir tras haber obtenido la clasificación.
Además, la retirada de Irán sería un hecho sin precedentes en la era moderna de la Copa del Mundo, ya que no hay registros recientes de equipos que se hayan retirado por motivos políticos o de seguridad tras haber asegurado su plaza.