El gobierno de Estados Unidos anunció el pasado martes la creación de una zona oceánica protegida en el Pacífico de una superficie equivalente a España.
La pesca comercial y la minería ya no serán permitidas en la zona protegida, de unos 500 mil kilómetros cuadrados, en la que se encuentra la Fosa de las Marianas, el área oceánica más profunda del planeta.
El anunció lo hizo el presidente saliente de EUA, George W. Bush, quien se ganó los elogios de los defensores del medio ambiente, cuando antes le habían criticado fuertemente por su oposición a establecer cuotas vinculantes para luchar contra el calentamiento global.
Extensión y riqueza
Esta nueva zona protegida, que se convierte en la región oceánica más extensa del mundo declarada como 'monumento nacional marino', comprende tres áreas: la Fosa de las Marianas y el norte de las Islas Marianas; el Atolón Rosa en la extremidad este de la Samoa estadounidense, y un archipiélago aislado en el Pacífico.
Esta clasificación debería proteger rarezas naturales como el cangrejo gigante cocotero, el mayor crustáceo terrestre del mundo, y el único pájaro conocido que utiliza calor volcánico para incubar sus huevos.
El área además tiene 21 volcanes activos, bocas hidrotérmicas y un cráter de azufre en ebullición en el fondo de la fosa de las Marianas, cerca de la isla de Guam, que es la más profunda del mundo con cerca de 11 mil metros.
El arrecife coralino colocado bajo protección en esta zona aloja más de 300 variedades de corales y tiene una de las mayores variedades de peces del archipiélago.
El atolón Rosa es una zona reducida, pero espectacular que debe su nombre al color que le proporciona un alga.
Alberga almejas gigantes, tiburones, varias especies de peces loros y es visitada con frecuencia por ballenas jorobadas. Además, este atolón tiene la mayor proporción de coral vivo del mundo.
El último archipiélago protegido es descrito como un paraíso para pájaros marinos y migratorios.
En peligro el coral de Australia
Holanda. El coral del Gran Arrecife australiano ha disminuido su crecimiento, así lo comunicaron biólogos del Instituto Australiano de Oceanografía.
La barrera de coral de Australia es la mayor del mundo, tiene dos mil 300 kilómetros, y como otros arrecifes de su tipo, sufre las consecuencias negativas de la polución y el cambio climático. Los investigadores australianos creen que si no se toman medidas drásticas e inmediatas, en el 2050 el coral dejará de multiplicarse. Según los expertos, el arrecife está creciendo hasta un 14 por ciento menos que en 1990.
El Gran Arrecife de Coral ha sido designado Patrimonio de la Humanidad por la Organización para la Ciencia y la Cultura de las Naciones Unidas, Unesco, y es una de las mayores atracciones turísticas de Australia.