El fin de semana la gran pregunta que todos se hacían era acerca de la despedida de soltero del príncipe William. Poco ha trascendido del asunto, tal y como era deseo del protagonista: el prometido celebró la fiesta en un lugar secreto junto a unos veinte amigos.
La despedida fue organizada por el festivo hermano y padrino del futuro heredero, el príncipe Harry, que planeó en un principio una fiesta en la costa inglesa de Devon, con deportes acuáticos para el día y una salida nocturna a bares a los que sólo podía accederse desde el agua.
Pero el príncipe Harry cambió de idea cuando la prensa se enteró del plan y preparó junto a Guy Kelly, amigo del príncipe William y dueño de un club nocturno, otra más sencilla e íntima.
El palacio de St. James, residencia oficial del príncipe, confirmó que la despedida fue el fin de semana, pero no ha querido dar detalles de dónde: “Fue un acontecimiento totalmente privado y no vamos a hacer comentarios al respecto”.
Sabor
Mientras los días avanzan, también los preparativos finales. El príncipe William y Catherine Middleton eligen a su pastelera favorita para que prepare su tarta nupcial. Los novios han decidido servir no una, sino dos tartas.
La pastelera será Fiona Cairns, cuyos dulces se venden en las tiendas británicas más exclusivas.