En Twitter, nueve de los 10 temas más tratados estaban relacionados con la boda, con palabras clave como 'royalwedding' (boda real) o 'proudtobebritish' (orgulloso de ser británico), sin hablar de 'they kissed' (se besaron).
Google, que transformó su logo en un dibujo de cuento de hadas con carroza, proponía un vínculo 'boda real' y un recorrido del cortejo en 3D.
La boda y el vestido secreto de la futura princesa figuraban entre las palabras más buscadas en los motores de búsqueda.
La familia real se puso al día, proponiendo por primera vez una redifusión en directo por internet a través de la 'Royal Channel', la cadena del palacio en la plataforma de vídeos YouTube (www.youtube.com/user/TheRoyalChannel).
La monarquía entendió desde hace tiempo los beneficios de las nuevas tecnologías en sus esfuerzos para recuperar el prestigio perdido durante los sobresaltos de la era Diana.
Por eso, el compromiso de Guillermo y Kate, en noviembre, se anunció en Twitter al mismo tiempo que en un clásico comunicado de prensa.
Varios medios de comunicación retransmitían igualmente la ceremonia en directo a través de la empresa Livestream, que dijo haber registrado hasta más de 330.000 conexiones simultáneas.
'Pensamos que habrá al menos dos millones de visitantes únicos durante la retransmisión en livestream.com', indicó un portavoz de la empresa.
La sociedad Akamai, que ofrece banda ancha a los grandes portales de internet, dice haber hecho frente a 3 millones de conexiones simultáneas, pulverizando su récord anterior de 1,6 millones de visionados durante el Mundial de Fútbol de Sudáfrica 2010.
La BBC, que también difundía el acontecimiento en directo, pagó caras las numerosas conexiones. Un mensaje advertía puntualmente que la página tenía problemas debido a 'un tráfico excepcional'.
Sin embargo, mientras algunos temían un 'bloqueo' general de la red frente a la afluencia de internautas, el único impacto fue la lentitud con la que funcionaban algunas páginas.
Los internautas también bombardearon las redes sociales de testimonios y fotos de lo que estaban viviendo en este día histórico.
La boda de 'Will y Kate' es el primer acontecimiento real seguido masivamente por internet.
En 1981, cuando Carlos se casó con Diana, internet apenas empezaba. Pero la reina Isabel II hace ya tiempo que está conectada: en 1976, se convirtió en el primer monarca que envió un mail.
A menudo presentada como una pionera de internet, la soberana de 85 años tiene un Blackberry y un iPod, aseguran los servicios reales.
Señal de esta voluntad de unirse a sus súbditos a través de internet, la monarquía abrió un 'YouTube Wedding Book', una especie de libro de oro en imágenes que permite a los internautas difundir su propio mensaje en vídeo a los recién casados.