Humana por accidente llegó el pasado 16 de enero a Netflix con una propuesta que combina mitología coreana y comedia romántica, narrada en un tono ligero y moderno.
El k-drama, titulado en inglés No Tail To Tell, lanzó sus primeros dos episodios y continuará con lanzamientos a lo largo de enero y febrero. En países de América Latina, el título se encuentra en los primeros lugares del Top 10 de la plataforma.
En el centro de la historia se encuentra Kim Hye-yoon (Lovely Runner), quien interpreta a Eun-ho, una zorra de nueve colas que ha dedicado siglos a perfeccionarse para alcanzar la humanidad, pero que finalmente decide apartarse de ese destino y mantener su vida bajo control, lejos de vínculos con los humanos.
Todo ese esfuerzo se ve alterado cuando un accidente, completamente fuera de sus planes, la convierte de golpe en una persona común y corriente.
El personaje masculino principal es la estrella del fútbol Kang Si-yeol, interpretado por Lomon, conocido por Estamos muertos. Su día a día gira alrededor de rutinas estrictas y disciplina constante, sin lujos ni excesos.
Es un futbolista con gran habilidad pero poco interés en el trabajo en equipo, acostumbrado a la soledad y los desafíos personales.
La llegada de Eun-ho a su vida, bajo circunstancias tan insólitas, lo pone frente a emociones que había mantenido a raya.
Sin embargo, la aparición de un objeto del pasado lo reencuentra con Eun-ho, y ambos quedan atados por las consecuencias de un deseo erróneo que los obliga a convivir.
Lo que sigue es una convivencia forzada, llena de roces, ironías y una atracción que ambos intentan negar. La serie juega con la tensión entre lo sobrenatural y los sentimientos humanos.
Los protagonistas atraviesan malentendidos y situaciones cómicas, mientras los poderes mágicos de Eun-ho se entrelazan con emociones que ella nunca pensó experimentar.
Desde Netflix describieron la producción como una historia de “química instantánea y diálogos ágiles”, en la que la fantasía y la realidad se alternan de manera dinámica, sin perder el humor.
La figura de la gumiho —la zorra de nueve colas— forma parte del folclore coreano desde hace siglos.
La leyenda cuenta que estos seres, tras realizar buenas acciones y sumar colas, pueden conceder deseos y finalmente transformarse en humanos cuando completan las nueve.
No obstante, el personaje de Eun-ho rechaza ese destino y se resiste a dejar atrás su vida de criatura mágica.
Como explicó Kim Hye-yoon en You Quiz on the Block, esta versión de gumiho “no quiere convertirse en humana” y enfrenta un entorno que la empuja hacia el mundo humano de forma inesperada.
A diferencia de otras adaptaciones de este mito, Humana por accidente opta por mostrar una protagonista que, lejos de desear la transformación, se aferra a su identidad mágica y se resiste a cambiar.
El accidente que la convierte en humana desencadena una serie de enredos, pero también la obliga a cuestionar sus propias reglas y descubrir una nueva forma de relacionarse con los demás.