El escritor argentino Ernesto Sábato cumplió el pasado miércoles 24 de junio 98 años de edad, y su gran amigo José Saramago aprovechó para felicitarlo y homenajearlo en su blog.
Saramago recordó que la primera vez que escuchó hablar de él tenía 26 años, estaba en un bar de Lisboa y su nombre le recordó al golpe de un puñal.
Con la lectura de “El túnel” la impresión acústica encontró un eco en la propia obra. “Me encontraba ante un autor trágico y eminentemente lúcido que, además de ser capaz de abrir caminos por los corredores laberínticos del espíritu de los lectores, no les consentía, ni en un solo instante, que desviasen los ojos de los más obscuros rincones del ser”.
Trayectoria
Sábato ya no escribe. Tampoco lee. Y la pintura, su último recoveco para “sacarme cosas”, también es historia. Manda el deterioro de su vista. Deciden los años.
“Pienso llegar a los 100 años; luego veremos”, dijo Ernesto Sábato cuando cruzó los 85 años. Está cumpliendo.
En 1948, después de haber llevado los manuscritos de su novela a las editoriales de Buenos Aires y de ser rechazado por todas, publicó en la revista Sur “El túnel”.