15/10/2026
07:19 AM

El poeta de los goles

Diego Armando Maradona, héroe de un filme de Emir Kusturica que se presentó en Cannes, es al fútbol lo que Mozart a la música o Van Gogh a la pintura, un poeta del gol, un prestidigitador de la pelota, que elevó el deporte más popular a la categoría de octavo arte.

    Diego Armando Maradona, héroe de un filme de Emir Kusturica que se presentó en Cannes, es al fútbol lo que Mozart a la música o Van Gogh a la pintura, un poeta del gol, un prestidigitador de la pelota, que elevó el deporte más popular a la categoría de octavo arte.

    El apellido Maradona llegó a cada rincón del mundo y se metió en el sentimiento de los hinchas y de los no hinchas, en un fenómeno que desbordó lo futbolístico, para encarnar un personaje al que gentes de toda raza, religión o condición social adoptaron como propio.

    Su vida de película, entre el cielo y el infierno, atrajo la cámara del cineasta serbio-bosnio Kusturica para producir un documental. Uno de los testimonios fílmicos refleja una movilización que encabezó Maradona con otras personalidades en 2005, contra la presencia en Argentina del presidente George W. Bush en la Cumbre de las Américas.

    Pero así como impresionante había sido su auge deportivo, tremenda fue la caída, el día en qu

    Maradona posa junto a su esposa Claudia y sus hijas Dalma y Giannina.

    e entró en desgracia, sumergido en la droga y el alcohol, de los que pudo salir a flote a duras penas gracias a su corazón valiente.

    'La pelota no se mancha', dijo al hablar a una multitud la tarde de su despedida y homenaje en el estadio La Bombonera de su amado Boca Juniors, en alusión a que la pureza del fútbol, de los jugadores, de los hinchas y del deporte, están por encima de las vicisitudes personales y los negocios turbios.

    Genial, creativo, imprevisible, goleador y carismático, nació en 1960 en Villa Fiorito, un humilde suburbio de la periferia sur de Buenos Aires, aunque en su casa no le faltó amor, comida o educación.

    Sinónimo de fútbol argentino, su carrera tuvo un cenit con la conquista del Mundial de México-1986, cuando tocó el cielo para conducir a la selección albiceleste.

    Recuperado como Ave Fénix, batió récords de audiencia de televisión con un programa en el que desfilaron estrellas como Pelé, Xuxa, Rafaella Carrá y Mike Tyson, además de un cercano amigo suyo, el líder cubano Fidel Castro.