05/03/2026
06:10 PM

El mago del silencio

'El mundo nunca será un paraíso terrenal, (...) pero no puedo predecir cómo será el futuro. Estaré siempre en escena. Nunca me retiraré y moriré de pie', aseguró Marcel Marceau.

'El mundo nunca será un paraíso terrenal, (...) pero no puedo predecir cómo será el futuro. Estaré siempre en escena. Nunca me retiraré y moriré de pie', aseguró Marcel Marceau.

Seis décadas cautivando y hablándole al mundo en silencio llegaron a su fin. El mimo más famoso del planeta falleció a los 84 años.

Bip, un Pierrot de cara blanca y labios rojos, pantalones anchos de payaso, camisa marinera y un característico sombrero con una flor roja, fue el alter ego de Marceau con el que recorrió los escenarios del mundo entero.

Con este personaje, creado en 1947 e inspirado en Charles Chaplin, maravilló a las audiencias desde las tablas; la genialidad de sus muecas y la escasez absoluta de palabras le valieron las mejores: era capaz de hacer en cinco minutos lo que los novelistas no alcanzan en volúmenes.

Sus muecas no salieron del anonimato sino hasta 1955, cuando Marceau recibió un contrato para actuar en EUA. A partir de allí no pararon las invitaciones que lo llevaron, bajo el maquillaje, el traje y las pantomimas de Bip, a los mejores teatros de Europa y América.

Una estrella

Nació en 1923 en Estrasburgo, Francia. La persecución nazi provocada por su origen judío lo obligó a cambiar su apellido original, Mangel, por el que lo inmortalizó en las marquesinas de los mejores escenarios del globo.

Admirado como par de Charlie Chaplin y Buster Keaton en EUA, venerado en Japón, pero también en América Latina o en Rusia, el inventor de la marcha contra el viento había inspirado el estilo de baile 'Moonwalker' de Michael Jackson e influenciado al bailarín ruso Rudolf Nureyev.

De apariencia frágil, pero con gran vivacidad, fue el artífice del renacimiento, tras la Segunda Guerra Mundial, del arte de la pantomima, que había sido opacado por el cine mudo de Chaplin, Keaton o El Gordo y el Flaco.

Única 'troupe' de mimo en el mundo en los años 1950 y 1960, la Compañía Marcel Marceau actuó en los principales teatros de Francia y del extranjero, cosechando un gran éxito.

Reconocido en el mundo por su versatilidad teatral mímica, Marceau fue nombrado Embajador de Buena Voluntad de las Naciones Unidas sobre el Envejecimiento, y se hizo merecedor de una gran cantidad de premios, incluyendo el Deburau, además de dos Emmy.