La alemana Alesandra Alores ganó el Top Model of the World, realizado en Hurghada, Egipto, pero las demás participantes no quedaron conformes con la decisión de los jueces.
La pelirroja Alores, de 24 años y con 1.72 metros de estatura, convenció al jurado pero no a muchas de sus compañeras, a la vez que rivales en el concurso, que aseguraron que no cumple con los requisitos para ser una supermodelo.
'No estamos satisfechas porque ella no es 'la top model', dijo la representante española, Carlota Tabarini, quien explicó que la alemana 'no es el prototipo' de supermodelo y no se esforzó lo más mínimo en los ensayos.
Para la española, 'ha pasado lo que suele pasar en estos concursos', sin dar más explicaciones.
Más explícita fue la candidata británica, Nicola Moriarty: 'No es justo, es demasiado baja, llegaba tarde y borracha a los ensayos, además mientras que el resto compartíamos habitación, ella tenía una para ella sola, sabía que iba a ganar'.
Según Moriarty, candidatas como la bielorrusa, la venezolana o la colombiana, sí que merecían el título.
Honduras clasificó en el cuadro de semifinalistas con la joven originaria de Siguatepeque, Andrea Rauscher.
La flamante triunfadora contó que para ella fue un 'shock' cuando escuchó su nombre como ganadora porque no se lo esperaba. 'Fue una sorpresa porque era la más baja de las finalistas, pero ya es hora de que ganara una baja', indicó Alores, que no quiso hacer comentarios sobre las acusaciones de sus compañeras.