Madrid, España.

El pasado abril, Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez emitieron el comunicado más duro de sus vidas: los dos enamorados habían perdido a uno de los mellizos que esperaban y ese dolor solo se vio ligeramente amortiguado con la llegada de una nueva princesita a su hogar, la adorable Bella Esmeralda.

Dos meses después, la pareja ha recuperado parte de su antiguo ánimo y sonrisa, demostrando que la vida continúa pese al trauma sufrido.

Y es que Bella Esmeralda ha traído alegría a toda la familia, incluyendo a su abuela materna, doña Dolores Aveiro. La madre del famoso futbolista ha compartido hace unos momentos una tierna foto junto a la pequeña.

“La dulce nietecita de abuela”, escribió Dolores junto a la imagen en la que aparece cargando a la bebé.

Doña Dolores Aveiro posa muy feliz junto a su nieta Bella Esmeralda.

Vacaciones en familia

El pasado fin de semana, Georgina Rodríguez publicó un emotivo álbum de fotos que saca a relucir, como de costumbre, su lado más emotivo y enternecedor.

Todas las imágenes documentan el último viaje de la familia en el jet privado del futbolista, un desplazamiento con el que ponen fin a su estancia en Portugal y que resulta muy ilustrativo del buen ambiente que existe entre todos ellos. “Mi vida”, ha escrito Georgina junto al emoticono de un corazón.

Una de las instantáneas muestra a Mateo y Alana Martina muy atentos a la alimentación de la benjamina de la casa, quien disfruta del biberón que le ha preparado su madre ajena a las miradas indiscretas.

En otras estampas, es el delantero del Manchester United el que saca a relucir su papel de padrazo, hablando con Cristiano Junior y el citado Mateo mientras sostiene a Alana en su regazo.

Por supuesto, Eva también hace acto de presencia en tan revelador documento gráfico.

La hermana melliza de Mateo aparece relajada y con una sonrisa en los labios mientras descansa en las piernas de su madre, una vez que Bella Esmeralda ha terminado de comer y se ha ido probablemente a dormir.

A tenor de las fotografías, la más pequeña de la casa no ha dejado de crecer desde su llegada al mundo el pasado abril, y de su rostro destaca por encima de todo unos ojos muy expresivos y hambrientos de curiosidad.