A los 14 años Dylan O'Brien abrió su propio canal en YouTube desde donde subía videos un tanto 'sosos'. Esto le abrió puertas para hacer audiciones hasta lograr 'aullar' como lobo adolescente en la televisión gracias a la serie de MTV Teen Wolf.
Y ahora, es una estrella juvenil que atrae millones de dólares a la taquilla. O'Brien está desde el jueves pasado en las salas de cine de todo el mundo protagonizando Maze Runner: Prueba de Fuego, segunda entrega de la saga basada en la novela de James Dashner.
La primera parte, llamada Maze Runner: Correr o Morir, fue un hitazo el año pasado al generar 340 millones de dólares a nivel mundial, superando por mucho los 34 millones que costó producirla.
Aunque su popularidad entre jóvenes y adolescentes va en aumento, O'Brien ha manifestado poco interés en convertirse en estrella de cine. Su objetivo es más sobrio: ser un actor de la talla de Leonardo DiCaprio o, si se puede, de Jack Nicholson.
'Honestamente no soy alguien que quiera ser una celebridad, cada vez tengo menos interés en eso, sé que mucha gente lo dice, pero yo realmente me siento abrumado con eso', señaló a la revista ELLE.
'Amo a mis fans, y estoy muy agradecido con ellos, pero a veces lo único que quiero es entrar al (restaurante) Chipotle y comerme un burrito'.
El neoyorquino de 24 años no tiene educación en actuación, pero es hijo de la actriz Lisa O'Brien y del camarógrafo Patrick O'Brien, así que de alguna manera su habilidad de transformarse frente a una cámara le viene de familia.
Se siente un muñeco
Filmar las cintas de la saga Maze Runner no ha sido fácil para O'Brien. Su queja son las escenas de acción en donde, a pesar de su juventud, siente que se desgasta.'Nunca he entendido porque se le paga tanto a los actores, pero ahora siento que es porque sacrificamos nuestras vidas. Algunas personas quizá quieran eso, pero yo soy tímido y reservado y no hay nada en mi que quiera ser lanzado a un mundo como ese (el que aparece en las cintas)', añadió a ELLE.
'No estoy resentido con esa gente ni nada, pero es difícil sentirse como una persona cuando vas por todos lados y la gente te trata como a un muñeco'.
A lo mejor sus fans coinciden con esta percepción de sentirse muñeco, pero guiadas por el atractivo del actor cuya ascendencia tiene una mezcla de irlandesa, italiana, inglesa y española.
Dylan O'Brien está desde el jueves pasado en las salas de cine de todo el mundo protagonizando Maze Runner: Prueba de Fuego, segunda entrega de la saga basada en la novela de James Dashner.
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