Hay algunas mujeres que aprovechan el embarazo para comer lo que se les antoja por la creencia de que la cantidad debe ser para dos: pero lo principal es saber cuáles son los alimentos que deben ingerirse en cada etapa para que el bebé se desarrolle y la mamá no sufra complicaciones.
“El embarazo es una etapa muy bonita, porque el cuerpo se prepara para una nueva vida”, explica la nutrióloga Mitzi Agundiz de Treviño.
“Algunas dicen: ‘Yo como lo mismo y estoy subiendo de peso’, y es cierto, porque el metabolismo de alguna manera cambia y aprovecha más que todo lo que ingiere en beneficio del bebé.
Por el contrario, si la mujer no se nutre durante el embarazo, el cuerpo provee al bebé de las reservas de mamá, y si ella no consume suficiente hierro puede presentar anemia.
¿Cómo alimentarse?
La nutrióloga indica que la dieta durante la gestación debe incluir alimentos que contengan calcio para fortalecer los huesos femeninos y los del pequeños.
Para llevar un equilibrio alimenticio, el embarazo se divide en etapas.
Primer trimestre: se recomienda continuar con el ácido fólico que se prescribió a la mujer antes de embarazarse, porque en el primer trimestre es cuando empieza a formarse la columna vertebral del bebé.
“El hierro es muy importante, porque a partir de este trimestre el cuerpo comienza a producir más sangre para la mamá y es bueno para transportar el oxígeno”.
Segundo trimestre: en esta fase es cuando más crece el bebé y hay que procurar los alimentos ricos en proteínas: carnes de pollo, pescado y res. Los lácteos también son requeridos porque es cuando se forman los músculos y el niño se desarrolla en general.
“En esta etapa se aconseja tomar más agua, sobre todo para la sangre y el líquido amniótico”, agrega la nutrióloga.
“También son necesarias de cinco a seis comidas diarias, porque la mamá se empieza a sentir más llena con cualquier alimento; entonces son poquitas las porciones, pero más seguido”.
Por el desarrollo y crecimiento más acelerado del producto se recomiendan alimentos que aporten mucha energía, como pastas, arroz, cereales, almendras, nueces y cacahuates.
Recuerde que “en este segundo trimestre es cuando se desarrollan los ojos, por lo que hay que comer mucho pescado para obtener los ácidos grasos”, señala.
En la última fase
Las cantidades varían en función de la mamá, pero son de dos a tres raciones de proteína al día, huevos, frijoles y evitar la cafeína, porque esta funciona como estimulante o diurético y se pueden presentar signos de deshidratación.
Tercer trimestre: es cuando empieza a madurar el bebé y se debe consumir huevo y proteínas, así como alimentos de fácil digestión en los que se incluyen frutas, verduras, pollo y pescado.
“En el último trimestre, como hay retención de líquidos, se aconsejan las frutas que son diuréticas, como piña, melón y papaya, que además ayudan a que a la mamá no se le hinchen los pies”, señala.
La nutrióloga dice que el plátano y el tomate que proporcionan potasio no deben faltar, y como ya empiezan a dormir menos, es recomendable cenar una ensalada con pollo a la plancha y un vaso de leche, porque facilita conciliar el sueño.
Respecto al peso que la mujer puede subir durante el embarazo, depende de cómo inició este, además de que cada paciente es diferente.
Si trae sobrepeso, solamente se recomienda incrementar seis kilos; cuando está en su peso normal pueden ser de 9 a 12, y si lo tiene más bajo, de 12 a 14.