La tierra de las mujeres bellas y el café se vistió de gala para celebrar el domingo 3 de agosto su XXI Día Típico.
La festividad cada año está impregnada del folclore hondureño y es una cita en la que todos los colineños que han emigrado aprovechan para reencontrarse con familiares y amigos.
La actividad es promovida por las autoridades de la escuela Lucio Rivera y su plato fuerte es la variedad de comidas típicas como tamalitos, montucas, yuca con chicharrón, atol de elote y bebidas como la chicha y el vino de papa. No podían faltar la música de la caramba y la marimba y los bailes de danza que relajaban a los visitantes mientras deleitaban el paladar.
La organización
Desde la mañana los anfitriones preparaban las champas, creadas por los padres y maestros de los diferentes grados de la escuela.
Cada una se distinguía por nombres típicos como 'La mazorca', 'El caite', 'Las maracas', entre otros.
Los fondos que se obtienen de la venta de comidas sirven a los estudiantes para realizar proyectos en su escuela y festejar los actos de graduación.
El evento se desarrolla desde 1987 y atrae a personas de todo el país.
Israel Enamorado, maestro de la escuela Lucio Rivera, ubicada en el sector, dijo que el objetivo de la fiesta es fomentar los valores culturales y que los colineños y ciudadanos en general lleguen cada año a recordar sus raíces.