Jennifer López y Marc Anthony incitaron. El diseñador Karl Lagerfeld exhortó. El cómico Chris Tucker dijo barbaridades y el productor Harvey Weinstein convenció con zalamerías. Todo esto en la misma gala benéfica.
Como los anfitriones de un ostentoso evento caritativo paralelo al Festival de Cine de Cannes, la misión de las grandes estrellas fue incrementar las ofertas por diez productos de lujo, que incluyeron una botella de champaña chapada en oro y un pendiente en forma de mono con diamantes y piedras preciosas.
Y la participación de los famosos funcionó: la gala “El cine contra el sida”, realizada el jueves en un hotel en el poblado de Cap d’Antibes en la Riviera Francesa, recaudó 6.7 millones de dólares para la investigación del sida.
Los invitados al evento plagado de estrellas, donde daba la impresión que todos eran famosos y los que no al menos eran bien parecidos, incluyeron a Naomi Watts, Paris Hilton, Giorgio Armani, Naomi Campbell y Mick Jagger.
Para amenizar la velada cantaron la estrella del punk Patti Smith y la intérprete de R&B Mary J. Blige, quien cautivó con su versión a capella de “Stairway to heaven” de Led Zeppelin.
Sharon Stone suele ser la anfitriona del evento, pero no pudo asistir porque está filmando una película. Russell Crowe y el diseñador convertido en director de cine Tom Ford estuvieron entre los presentadores.
Tras una confusa descripción técnica de la botella de seis litros de Dom Perignon, Michele Williams le dijo al público: “Si saben qué significa esa palabra, tienen suficiente dinero como para comprarla”. Al final la botella se vendió por 80 mil dólares.