La duquesa de Cornualles, Camila Parker Bowles, dejó plantado a su esposo, Carlos de Inglaterra, por viajar a Grecia y disfrutar de un paseo en el yate del multimillonario griego Spiros Latsis.
Camilla voló desde el aeródromo de la fuerza aérea de Lyneham, al sur de Inglaterra, hasta un puerto del Mediterráneo, donde la esperaba el empresario multimillonario Latsis con su yate de lujo 'Río Rita' para emprender un crucero por el mar Egeo.
Fuentes próximas al palacio se han apresurado a explicar que la duquesa de Cornualles optó por el viaje privado 'por razones médicas', pero la decisión ha causado, al parecer, 'cierta tensión'.
La princesa consorte de Inglaterra, que cumplirá 60 años el 17 de julio, no sólo dejó al príncipe con sus asuntos del reino, aunque sin compromisos oficiales hasta la próxima semana, sino que para tomarse un respiro se fue a Grecia con dos amigas. Después de haber pasado en marzo por una histerectomía y cuando le quedan meses para convertirse en abuela, Camilla 'desafió' con su decisión a los ayudantes del príncipe Carlos y, de paso, al propio príncipe Carlos, quien lidera desde hace algo más de un año una campaña ecológica en la que se opone al uso de los vuelos privados a menos que sea realmente necesario.
El amigo
Spiros Latsis es un banquero multimillonario. Es padre del ex novio de Paris Hilton y amigo personal del presidente George Bush.