Con una falda corta y un top oscuro, Britney Spears se subió nuevamente a un escenario para deleite de las decenas de fans que acudieron a su concierto en Miami.
Siguiendo la tónica de sus últimas actuaciones, Spears cantó durante menos de media hora, se cambió de vestuario varias veces y ejecutó una vistosa coreografía acompañada por un grupo de chicas.
A pesar de sufrir algunas dificultades técnicas, Britney recibió una gran ovación por su interpretación, en la que lució nueva imagen con unas extensiones rubias.