El enfrentamiento entre Taylor Swift y Katy Perry sigue sacudiendo la industria discográfica y dividiendo a muchos de sus artistas, después de que el DJ Calvin Harris -ex de Taylor- volviera a insuflarle vida en el marco de su propia guerra contra la de Nashville, al asegurar en Twitter que su exnovia estaba intentando destruirle, como -según él- ya había hecho en su día con Katy.
Aunque muchas celebridades se han posicionado a favor de una u otra, la princesa del pop Britney Spears se ha negado a elegir bando durante una entrevista a la emisora KIIS FM tras ser preguntada al lado de quién preferiría sentarse en un avión, Taylor o Katy, una ocasión que habría resultado perfecta para darle su apoyo a cualquiera de las dos si así lo hubiese deseado.
'¡No lo sé! Es difícil elegir. Las dos son increíbles, así que no sé. Conocí brevemente a Katy Perry en el estreno de 'Los Pitufos'. Quizá por eso elegiría a Taylor Swift, porque a ella no la he conocido en persona', aseguró Britney con cierta incomodidad.
El único fallo en las políticamente correctas declaraciones de Britney es que ha coincidido con Taylor en al menos dos ocasiones, primero en 2003 y más adelante en la entrega de los premios MTV Video Music Awards de 2008, un encuentro del que ya han comenzado a circular fotos en las redes sociales para refrescarle la memoria a Britney.
De las palabras de la artista parece desprenderse que está más interesada en promocionar su nuevo sencillo, 'Make Me', que en involucrarse en aquellas batallas que protagonizan sus compañeras de profesión y que en absoluto la conciernen.
| Britney Spears sigue siendo una 'romántica empedernida'
La estabilidad que ha logrado Britney Spears en la industria de la música, con ocho álbumes de estudio a sus espaldas y una exitosa residencia de conciertos en Las Vegas, no se extiende 'desafortunadamente' a su vida sentimental, marcada por varias relaciones fallidas -incluyendo su mediática ruptura con Justin Timberlake y el reciente fracaso de su noviazgo con Charlie Ebersol- que, sin embargo, no han conseguido que la cantante deje de ser una 'romántica empedernida'.
'Por desgracia, soy una romántica empedernida. He pasado por relaciones sentimentales horribles, pero desafortunadamente sigo creyendo en el amor. Creo que es buena idea proteger nuestro corazón, pero soy una romántica de los pies a la cabeza. Creo en el amor', reveló Britney en el programa de radio australiano 'Rove and Sam'. Aunque resida gran parte del año en el epicentro de la Ciudad del Pecado para cumplir su cuota de conciertos en el casino Planet Hollywood, Britney no se considera una persona fiestera. 'Soy una persona bastante aburrida. Tengo 34 años, por lo que no me gustan mucho las discotecas. Cuando actúo ya tengo que aguantar el sonido alto, así que cuando voy a las discotecas mis oídos son demasiado sensibles al volumen y lo único que me apetece es correr y esconderme en algún sitio. No soy una persona fiestera, me gusta hacer ejercicio y seguir una rutina, soy bastante sencilla. Como ensalada César prácticamente todos los días y me cuido bastante. Hay muchos sitios divertidos para ir en las Vegas, pero eso no va conmigo. No soy una chica de fiestas', añadió. Sin embargo, ese estilo de vida tranquilo y saludable que describe la cantante no encaja con la imagen de caos e inestabilidad que pintaba recientemente su exmarido Kevin Federline -padre de sus hijos Sean (10) y Jayden (9)- a la hora de describir su matrimonio de tres años, que llegó a su fin en 2007. 'Fue un estilo de vida muy diferente a lo que me había imaginado, tener que ir de sitio en sitio con veinte personas siguiéndote todo el día, y que tu vida sea narrada por terceros. Todo el mundo quiere dar su versión de los hechos, y nuestra relación acabó en el medio de todo eso. Fue una locura. Ahora miro hacia atrás y pienso que muchas veces la situación era demasiado abrumadora', reconocía Kevin en una entrevista al canal Vlad TV.
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