27/05/2026
11:09 AM

Bajo la protección de la oruga

Casi en el anonimato, el Círculo Infantil Oruga trabaja en favor de la educación preescolar de más de setenta niños, cuyas familias carecen de recursos económicos para ofrecer a sus hijos la oportunidad de una educación de calidad.

Casi en el anonimato, el Círculo Infantil Oruga trabaja en favor de la educación preescolar de más de setenta niños, cuyas familias carecen de recursos económicos para ofrecer a sus hijos la oportunidad de una educación de calidad.

La risa de los niños llena el local del centro comunal de Las Brisas, edificio acondicionado para las necesidades pedagógicas.

Desde hace cinco años iniciaron su trabajo por iniciativa de Sandra Quiróz.

Luego un grupo de ciudadanos suizo visitó el país y se interesó por este singular proyecto.

De ese contacto nació la Asociación suiza para el apoyo del Círculo Infantil Oruga.

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Los niños cultivan su imaginación mediante el juego con figuras geométricas.

'El presidente es Christoph Kilchsperger y junto con unos sesenta colaboradores hacen posible el funcionamiento del kínder.

Anualmente nuestro gasto asciende a unos 450 mil lempiras, pero con la ayuda de ellos pagamos las cuatros maestras y otros gastos', dice Sandra Quiróz, presidenta del círculo.

En el país los rotarios del grupo Usula también colaboran con este proyecto de solidaridad'.

Jonás Kilchsperger, miembro de la sociedad suiza está de visita por dos semanas para ver el proyecto, 'en Suiza los niños tienen todo. Estamos contentos de poder ayudar.

Somos personas normales interesadas en colaborar'.

Atractivo

Bajo el lema 'Jugar es vivir', los niños reciben educación de calidad bajo un concepto novedoso y creativo, donde lo importante es que ellos aprendan explorando.

Al aula normal de clases se suman los rincones divididos en biblioteca, pintura, pulpería, la casita, la oficina y sala de construcción.

Todos estos espacios ayudan a los pequeños a expresarse, dramatizar la vida diaria, trabajar sus emociones, establecer relaciones sociales y aprender conceptos de manera no formal.

También cuenta con aula recurso, donde se atienden a niños con

problemas de lenguaje o conducta.

Ellos asisten en un horario especial para aplicar un tratamiento adecuado, pero también son parte de las clases normales pues la intención es que se integren al grupo de manera adecuada.

Otro aporte son los talleres para madres. Les imparten charlas sobre salud reproductiva, higiene, violencia doméstica y otros temas propios para ellas y su familia.

Como el centro funciona en el centro comunal, una de las responsabilidades de las madres de familia es hacer el aseo.

Especial

La matrícula es de cien lempiras y la mensualidad de cincuenta.

Una cantidad menor, pero es la razón por la cual realizan un estudio socioeconómico antes del ingreso de los niños para darle la oportunidad a quienes en realidad tienen necesidad.

La visión a futuro es lograr tener su propio local.

Por ello presentaron el proyecto a Rotary Internacional y la respuesta la conocerán en junio.

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Izza Pavón y otros de sus compañeritos mientras pintan con toda libertad.

Lo dijeron

'La educación es excelente. En realidad lo que pagamos es muy poco comparado con la calidad de este centro. Me gustaría que este proyecto se extendiera porque hay niños en otras zonas con necesidad'.

Sandra Zúniga

Madre de familia

'Nuestro método es que el maestro no está lejos del niño. Vemos a los pequeños no como un vaso vacío al cual llenar, sino como una semilla. Cumplimos el currículo del gobierno, pero lo enriquecemos con nuestro método'.

Katrina Pagany

Asesora