El día que Renée Zellweger "salvó" a Salma Hayek

La actriz mexicana estará en deuda eternamente con su compañera de profesión por haberle cedido un vestido para acudir a los Óscar en 2003 cuando el que ella había elegido se rompió la noche anterior

Renée Zellweger y Salma Hayek Pinault en la gala de los National Board of Review.
Renée Zellweger y Salma Hayek Pinault en la gala de los National Board of Review.

EUA.

La gran pesadilla de toda celebridad es quedarse sin vestido o, para el caso, sin maquillador y peluquero.

Eso es justo lo que le ocurrió hace más de una década a Salma Hayek el día previo a la cita más importante en la meca del cine, cuando el vestido que había elegido se rompió por la parte trasera. Curiosamente, al final fue Renée Zellweger, su competidora directa en la categoría de Mejor Actriz, quien acabó salvándole la vida con su generosidad.

"La verdad es que ella me enfadaba un poco porque en algún momento incluso llegué a desear que ganara, porque había estado maravillosa", dijo Salma haciendo referencia al trabajo de su buena amiga en el musical 'Chicago'.

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Salma Hayeken los Óscar de 2003 con el vestido que le prestó Renée Zellweger.


"La noche anterior, cuando mi gordo trasero consiguió reventar mi vestido para los Óscar y no tenía nada que ponerme, ella me prestó uno de los que había seleccionado de antemano y que, a Dios gracias, era lo suficientemente amplio en la parte de abajo y elástico en la de arriba. Y eso fue lo me puse", ha desvelado la estrella mexicana este miércoles mientras le entregaba un premio a Renée en la gala de los National Board of Review por su interpretación en el biopic de Judy Garland.

El diseño al que se refiere Salma era una creación de Carolina Herrera con una falda de vuelo en color blanco y un body de encajo negro que le sentaba de maravilla.