Joven enfermera venció el COVID-19 en San Pedro Sula y ahora sigue trabajando

Andrea Urbina desconoce el momento en que contrajo el COVID-19.

Andrea Urbina tiene 29 años y es madre soltera.

San Pedro Sula, Honduras

La joven enfermera Andrea Urbina cuenta que cuando se enteró que tenía coronavirus pensó en la unidad de cuidados intensivos, "pensé en la muerte, me dio pánico y temor".

La profesional de 29 años fue oficialmente diagnosticada por el Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (Sinager) el 03 de abril. "Pero yo empecé con mis síntomas el 30 de marzo, y el 31 fui atendida por el hospital Cemesa por el grupo de intensivistas y médicos internistas".

Esta heroína, licenciada en Enfermería, desconoce el momento en que contrajo el COVID-19. "Más o menos fueron 15 pacientes que atendí y pudo haber sido en atención directa o al momento de retirarme mi equipo de protección especial", comentó.

Andrea es madre soltera y dice que inició trabajando en la sala de emergencia y ahora está como jefe de la sala de sintomáticos respiratorios de COVID-19 en el hospital de Cemesa en San Pedro Sula, ciudad que registra el 50% de casos de coronavirus.

"Creo que la parte más difícil es el aislamiento porque soy una persona bien extrovertida y sociable y eso como de estar solo en un apartamento sin poder salir, creo que me llenó de depresión, pero con la ayuda de Dios logré salir adelante", relató Andrea, quien nació en La Ceiba.

Hasta hoy Honduras reporta 76 muertes por coronavirus y más de 1,000 casos de contagios, de estos cerca de 35 han sido enfermeras.

La enfermera con COVID-19(800x600)
Andrea Urbina no ve a su hija hace dos meses y fue su refugio para seguir adelante.

"El síntoma principal que me dio fue fiebre, esa fiebre me dio mala espina desde el inicio, y también fue acompañada de cefalea, rinorrea, dolor abdominal y un poquito de diarrea.

Cuando se dio cuenta que tenía coronavirus asegura que le dieron dos opciones; quedarse en el hospital o se iba a su apartamento. "No ameritaba ingreso, pero decidí mejor venirme para mi apartamento y vigilar la enfermedad yo sola. Siempre estuve monitoreada por el grupo de especialistas internistas y el personal del Sinager", dijo.

"Solamente me traté la fiebre con paracetamol, vitamina C, hidratante, mucho agua, té, jugo y descansar mucho", aseguró.

Andrea dice que la recuperación por el coronavirus le duró tres semanas. "A la cuarta semana me reincorporé a mis labores".

Ahora, al joven que no padece de alguna alergia, ningún antecedente patológico y es atlética y trata de alimentarse lo mejor que pueda, recomienda que si tienen síntomas asistir y buscar atención médica, pero si ellos pueden hacer su autoaislamiento solos sería lo ideal también. Además de usar todas las medidas se prevención.

Enfermera con COVID-19 en SPS(800x600)
Andrea Urbina dice que su vitamina era volver a ver a sus pacientes.



La Prensa