Tegucigalpa, Honduras.

Este día se conocerá el resultado de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Diversos sectores coinciden en que hay condiciones para la firma de un acuerdo “stand by” y que lo importante será analizar las medidas que deberá ejecutar el Gobierno en caso de lograrse un acuerdo.

El pasado 3 de septiembre, el presidente del Banco Central de Honduras (BCH), Marlon Tábora, y el secretario de Finanzas, Wilfredo Cerrato, se mostraban optimistas sobre la firma de tal acuerdo con el Fondo. Los funcionarios aseguraron que de no ser viable el acuerdo, la misión del organismo no habría venido al país.

En esa misma fecha, el titular del BCH manifestó que del 1 al 10 las posibilidades de lograr un arreglo con el FMI era de 9.

El principal punto de las negociaciones continúa siendo la precaria situación financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee), la que registra pérdidas superiores a ocho mil millones de lempiras y una mora mayor a los nueve mil millones de lempiras con los generadores privados.

También está la cuestión de reducir el gasto público. Sobre este aspecto, el Gobierno anunció una disminución de al menos 4,500 millones de lempiras, un 2.5% del presupuesto actual.

El Gobierno firmó el último acuerdo “stand by” en octubre de 2010 y finalizó en marzo de 2012. El monto aprobado de Derechos Especiales de Giro (DEG) fue de 64.8 millones y otro servicio de crédito por igual cantidad que no fue utilizado. Honduras acude al FMI en una situación de urgente necesidad de apoyo presupuestario, dados los altos niveles de deuda pública y déficit fiscal. La deuda pública supera 7,800 millones de dólares a junio de 2014 y la meta de déficit fiscal de la administración central ronda los 21,000 millones de lempiras.