Las instalaciones de Expocentro abrieron sus puertas este 13 y 14 de agosto para celebrar la segunda edición del Congreso de Industria Alimentaria. La capital industrial de Honduras se transforma así en el punto de encuentro definitivo para empresarios, productores, académicos e innovadores del rubro del procesamiento de alimentos.
El propósito principal del congreso es dinamizar la cadena agroalimentaria nacional mediante el intercambio de conocimientos, la adopción de nuevas tecnologías y la discusión de normativas de inocuidad. A través de conferencias magistrales, exhibiciones comerciales y mesas de trabajo, los participantes exploran cómo optimizar procesos y responder a la demanda regional de productos seguros e innovadores.
Entre la nómina de expertos panelistas destaca la participación del ingeniero José R. Bueso, Subgerente General de Banco de Occidente, quien aportó su visión estratégica sobre el panorama financiero del sector. Su intervención subrayó la importancia de las herramientas de crédito y la inversión productiva para garantizar la competitividad agroindustrial ante los retos económicos globales.
Asimismo, la presencia de Banco de Occidente como auspiciador élite reafirma su papel estratégico como un aliado histórico de la industria alimenticia en el país. La institución financiera reiteró su compromiso de acompañar el crecimiento de productores y procesadores locales a través de soluciones de capital adaptadas a las exigencias operativas de esta industria.
Durante las dos jornadas, se abordaron también ejes clave como la sostenibilidad ambiental, el empaque inteligente y la digitalización de procesos logísticos. Este enfoque integral busca no solo modernizar las plantas operativas en el país, sino también abrir nuevos canales de exportación para los productos hondureños en mercados internacionales.
El cierre de esta segunda edición deja un balance altamente positivo para el desarrollo económico del país, consolidando alianzas estratégicas entre la banca, la empresa privada y los productores. Con eventos de esta escala, San Pedro Sula ratifica su liderazgo industrial y sienta las bases para una transformación sostenible de la industria alimentaria en la región.