23/05/2024
12:49 AM

La Bolsa de Nueva York busca un futuro más simple

  • 02 septiembre 2014 /

A través de despidos y la venta de varias bolsas y fir­mas tecnológicas europeas, la antigua NYSE Euronext ha disminuido la cantidad de em­pleados y contratistas, de 4.000 a casi la mitad.

Nueva York, Estados Unidos.

El día después de que Jeffrey Sprecher, presidente ejecuti­vo y titular de la junta de Inter­continental Exchange Inc. tomó el control de la Bolsa de Nueva York, envió a su mano derecha, Thomas Farley, a evaluar a este ícono del capitalismo con 222 años de historia.

Una fría mañana de noviembre pasado, Farley, de 38 años, llegó solo a la esquina de las calles Wall y Broad en el sur de Manhattan. Luego de caminar por debajo de la majestuosa columnata y a través de su histórico piso de corretaje, vio señales de una institución que dejaba su edad en evidencia.

Farley afirma que se perdió en una “madriguera de conejos” de pasillos y oficinas con paneles de madera. Vio poca interacción entre los empleados y algunos veteranos dijeron que nunca ha­bían escuchado hablar de colegas que trabajaban en otros pisos. En cuestión de minutos, Farley tomó una decisión: remodelar el lugar.

Desde entonces, el ejecutivo y su jefe han lanzado una reno­vación exhaustiva de la antigua NYSE Euronext, que fue compra­da por US$8.200 millones. Quie­ren reducir la empresa, simpli­ficar sus operaciones y cambiar su cultura. A través de despidos y la venta de varias bolsas y fir­mas tecnológicas europeas, han disminuido la cantidad de em­pleados y contratistas, de 4.000 a casi la mitad.

De las 22 personas que in­tegraban el equipo gerencial de NYSE Euronext, sólo tres siguen en Intercontinental Ex­change (ICE). La partida del ex presidente ejecutivo de NYSE Euronext, Duncan Niederauer, anunciada en mayo, se adelantó varios meses en parte porque Sprecher y Farley estaban cam­biando mucho de lo que él había hecho en los siete años previos, según fuentes. Niederauer, cuyo último día de trabajo fue el vier­nes pasado, no quiso comentar.

Algunos observadores consi­deran que las medidas son una se­ñal de que los días del piso de co­rretaje de la Bolsa de Nueva York (NYSE, por sus siglas en inglés), donde especialistas aún manejan una fracción de las operaciones, están contados o que ICE la vende­rá. Sprecher quiere que la NYSE mejore en lo que sigue haciendo mejor: ayudar a empresas de Es­tados Unidos a levantar capital y alentar a la gente a invertir en ellas. Lograrlo implica una reno­vación de US$80 millones para transformar parte del anticuado interior en un espacio moderno con salas de conferencias con pa­redes de vidrio. Las oficinas eje­cutivas y la sala de reuniones del directorio serán convertidas en espacio para empresas que coti­zan en la bolsa.

Algunos ejecutivos que fue­ron desplazados tras la compra afirman que ICE está avanzando demasiado rápido. La empresa se centra “sólo en las ganan­cias”, asegura Paul Cassell, ex director de información de las operaciones de NYSE Euronext en EE.UU., quien dejó su cargo a fines del año pasado. “Es una fi­losofía diferente”.

Muchos inversionistas se preguntan cuánto podrá avanzar ICE como nuevo dueño conside­rando el terreno que ha perdido la bolsa más grande y famosa del mundo. Hace una década, la NYSE manejaba cerca de 80% de todas las operaciones bursátiles en EE.UU. Ahora su cuota de mer­cado es de 20%.

“Mucha gente ha dicho que so­mos ingenuos”, dice Sprecher, de 59 años, quien fundó ICE en 2000 como un mercado de corretaje energético en línea. Su respues­ta: vendrán aún más cambios.

Sprecher afirma que quiere reducir de cinco a dos las bolsas de acciones y opciones que le quedan a la ex NYSE Euronext, y centrarse en ayudar a empresas a cotizar sus títulos en el mer­cado y menos en la compraventa diaria de acciones. Además, cree que el corretaje se ha vuelto de­masiado complicado, por lo que planea ajustes internos para sim­plificarlo, como reducir la canti­dad de tipos de pedidos.

Kenneth Langone, cofunda­dor de Home Depot Inc. y ex di­rector de la NYSE, duda que la Bolsa recupere su dominio por­que los mercados financieros modernos ya no necesitan cos­tosas instituciones físicas para manejar operaciones.
ICE afirma que los desafíos son un gran motivo para la reno­vación. La NYSE necesita estar menos enamorada de sus propias tradiciones, dice Sprecher.

En 2007, Sprecher contrató a Farley para transformar la New York Board of Trade, que ICE ha­bía comprado en 2006 y donde cotizan commodities como algo­dón, café, azúcar y cacao desde el siglo XIX, en un moderno mer­cado electrónico. Farley cerró el histórico piso de corretaje a pe­sar de la resistencia de muchos corredores.

Cuando ICE anunció la compra de NYSE Euronext a fines de 2012, el principal blanco era la Bolsa In­ternacional de Futuros y Opciones de Londres (Liffe). La NYSE fue un problemático premio extra.
Debido a normas estrictas y una intensa competencia, las bolsas de acciones no son tan rentables como las de deriva­dos.
Algunos analistas vaticina­ron que ICE buscaría vender la NYSE, pero Sprecher decidió in­tentar reorganizarla él mismo.

Desde sus inicios debajo de un árbol en el sur de Manhattan en 1792, la NYSE es consideraba un símbolo del capitalismo estado­unidense. En la última década, la propia NYSE salió a bolsa.

Para reducir la fragmentación (actualmente se puede negociar acciones en 11 bolsas y más de 50 firmas privadas en EE.UU.) y lo­grar que la NYSE recupere volu­men de corretaje, Sprecher pla­nea desmantelar gran parte del trabajo de sus predecesores, in­cluidos intentos de diversificar­se ofreciendo tecnología y nue­vos productos para operadores de alta velocidad. Busca posicio­nar a la NYSE como un mercado más simple para inversionistas y empresas. En particular, cree que eso la ayudará a conseguir más sa­lidas a bolsa. En junio, obtuvo la del gigante chino Alibaba Group Holding Ltd., que se realizaría este mes y podría levantar más de US$20.000 millones.

Analistas sostienen que las salidas a bolsa pueden ser una fuente de ingresos estable, pero que el negocio general depende de que haya un buen volumen de operaciones.

Algunos ejecutivos que fue­ron despedidos tras la compra tenían profundos vínculos en Wall Street. La salida de Joseph Mecane, un ex ejecutivo de UBS AG, que supervisó los mercados de NYSE desde 2008, fue critica­da como un ejemplo de recortes demasiado drásticos. Sprecher responde que no le importa que algunos no apoyen su estrategia. Una ventaja es que la NYSE gene­ra sólo 6% de los ingresos de ICE, lo que le da margen para tomar ciertos riesgos.

Si la reforma no da resulta­dos rápidos, observadores opi­nan que Sprecher podría vender la NYSE. Pero el ejecutivo asegu­ra que no planea hacerlo y que no dará marcha atrás. “Mucha gen­te decía que no me gusta este es­tilo”, apunta. “Lo respeto, así que si alguien quiere irse, lo hacemos de forma civilizada y fácil”.