Tegucigalpa, Honduras
La sanidad de los hatos bovinos y la calidad de los productos lácteos quedan garantizadas mediante un convenio de cooperación técnica y financiera.
Ayer, el Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (Senasa), la Asociación de Procesadores de Leche (Aproleche) y la Cámara Hondureña de la Leche (Cahle) acordaron proteger y mantener el estatus sanitario y fitosanitario del país.
“Este convenio forma parte del compromiso de la industria láctea hondureña de invertir en el desarrollo económico y social de sus proveedores”, refirió Héctor Ferreira, subsecretario de Ganadería de la SAG.
Al establecer un programa de control sanitario del ganado bovino de enfermedades como brucelosis y tuberculosis refuerzan los controles de salud en hatos ganaderos, mejorando la rentabilidad y calidad de su producción.
A través de este convenio, las partes firmantes buscan darle continuidad a programas de certificación de proveedores para garantizar a los consumidores que la leche procesada en la industria formal proviene de vacas sanas.