Takanobu Ito, presidente ejecutivo de Honda Motor Co., dijo que su empresa quiere aumentar las exportaciones de vehículos desde Estados Unidos, como parte de una transferencia más amplia de producción y desarrollo desde Japón para eludir los efectos de la fortaleza del yen.
Honda exporta en la actualidad cinco modelos clave desde EE.UU. —los sedanes Accord y Civic, las camionetas todoterreno Pilot y MDX y la minivan Odyssey— principalmente a África, Medio Oriente y Rusia.
El año pasado exportó 55.000 vehículos desde Norteamérica. Representantes de la empresa han dicho que un aumento de la capacidadensusfábricasenCanadáy EE.UU., junto con una nueva planta en México, podría elevar esa cifra a 200.000. “Nuestras plantas estadounidenses exportan apenas entre 6% y 8% de la producción. Pero deberían poder hacer más que eso”, dijo Ito en una entrevista. “Si existe demanda suficientedesdeotrasregionespara vehículosmásgrandes,entoncesun porcentaje más cercano al 20% es factible”, añadió.
Como parte de su batalla contra la fortaleza del yen, que eleva los precios de las exportaciones japonesas y erosiona las ganancias que se repatrian, el tercer fabricante de
autos de Japón por ventas también está ajustando sus operaciones domésticas para concentrarse en vehículos más pequeños, que son los preferidos por los consumidores
japoneses. Esta estrategia de dos frentes ha sido el sello de Ito desde que asumió la presidencia de la compañía en 2009. Desde entonces, el yen se ha apreciado 15% frente al dólar y la
venta de autos pequeños ha crecido hasta representar 44% del mercado japonés de autos de pasajeros frente a 40%.
La moneda japonesa ha descendidodesdelosnivelesrécordquealcanzó el año pasado, pero incluso si latendenciacontinúa,Itodicequees poco probable que Honda aumente las exportaciones desde sus plantas japonesas. “La vieja estructura de depender de Japón como principal plataforma de exportación no era natural”, dijo.
Como parte del cambio, la empresa está en el proceso de reubicar en EE.UU. las responsabilidades de ingeniería para su sedán Civic de próxima generación. La
marca es la más vendida de su línea. Y la automotriz está considerando una medida similar para su vehículo más grande, el Accord, señaló Ito.
El ejecutivo también dijo que el fabricante puede transferir a China responsabilidades de ingeniería de unautoglobalqueplaneaparaelfuturo. El gigante asiático es ahora el mercado automotor individual más grande del mundo.
Durante la última década, Honda ha estado localizando la producción en sus mercados más grandes, EE.UU. y China, y las exportaciones desde Japón equivalen ahora a apenas
28% de las ventas globales, una proporción mucho más baja que las de las dos principales automotrices del país, Toyota Motor Corp. y Nissan Motor Co.
De todas formas, Ito, de 59 años y que se incorporó a Honda como ingeniero en 1978, también quiere preparar a la automotriz para bajones económicos repentinos. Para
resistir mejor la volatilidad de los mercados extranjeros donde cada vez fabrica y vende más vehículos, Honda está orientando sus fábricas para que sigan siendo rentables inclusocuandooperanmuypordebajo de su capacidad máxima. “Nuestro plan se basa en la premisa de que deberíamos ser capaces de generar ganancias incluso cuando nuestras
plantas operan al 70% de capacidad y no al 100%”, anotó.
El año pasado, Honda sufrió una desaceleraciónenlaproduccióndebido a desastres naturales en Japón y Tailandia, lo que interrumpió su cadena de suministro global. Este año, la empresa regresó a su nivel de producción completo a nivel mundial.
Honda indicó que la producción enlasplantasdeEE.UU. y Canadá en el primer semestre alcanzó 90% de la capacidad, frente a 68% en 2011. En todo el mundo, la producción
repuntó de 60% de la capacidad en 2011 a 83%.